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close this bookHacia un Mundo más Seguro Frente a los Desastres Naturales - La Trayectoria de América Latina y el Caribe (OPS; 1994; 112 paginas) [EN]
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View the documentReconocimientos
open this folder and view contentsCapítulo 1: En largo camino hacia la reducción de los desastres
open this folder and view contentsCapítulo 2: Una panorámica de la región
open this folder and view contentsCapítulo 3: Condiciones de riesgo en América Latina y el Caribe
open this folder and view contentsCapítulo 4: El despertar: De la improvisación a la respuesta planificada
close this folderCapítulo 5: El papel protagónico de los preparativos para desastres
View the documentLa fase centralizada: los organismos de socorro se fortalecen
View the documentLa fase descentralizada: preparación del sector publico y de la comunidad
View the documentLos preparativos como tarea multisectorial
View the documentEvolución legal de los preparativos para desastres
View the documentLa organización comunal
View the documentLa cooperación entre países fortalece la preparación
View the documentCapacitación: clave de los preparativos
View the documentLa situación actual: de los preparativos hacia la prevención y la mitigación
View the documentIniciativas especializadas de preparativos
View the documentLa moraleja de los preparativos
open this folder and view contentsCapítulo 6: Un paso adelante de los desastres: mitigación y prevención
open this folder and view contentsCapítulo 7: Mirando al futuro
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Iniciativas especializadas de preparativos

El desarrollo actual de las actividades de preparativos ha conducido a la ejecución de proyectos especializados, en los cuales se busca solventar las necesidades con la tecnología, la participación local, la autogestión y el carácter multisectorial. Estas iniciativas se están desarrollando en las siguientes áreas:

• educación básica
• medios de comunicación
• sistemas de alerta temprana
• aprovisionamiento de agua y saneamiento
• manejo de suministros de socorro (SUMA)
• preparativos hospitalarios

La educación escolar para casos de emergencia

Los niños son especialmente vulnerables a los desastres. Por muchos años los gobiernos, las instituciones nacionales y los organismos internacionales han reconocido las ventajas de formar a la población escolar en preparativos para desastres. El principal objetivo de este entrenamiento es enseñar a los niños a protegerse en caso de que ocurra un desastre, y paralelamente ellos se convierten en diseminadores de una cultura de preparación ante los desastres. Aunque no se ha logrado aún el nivel de preparativos que se tiene en el Japón, por ejemplo, los programas escolares iniciados en los años ochenta en la Región han dado resultados positivos en países como Chile, Colombia, Costa Rica y Venezuela.

Estos países han podido ejecutar estos programas porque cuentan con la voluntad política de parte de las instituciones nacionales, y con el apoyo de los educadores, quienes son los que deciden.

Una de las grandes ventajas de un programa escolar sobre desastres es que no requiere de grandes inversiones iniciales de tiempo y dinero, puesto que se desarrolla integrado a los planes de estudio.

UNESCO apoya programas de evacuación y preparación ante emergencias en varios países, en colaboración con los Ministerios de Educación y organizaciones de emergencia. ONG nacionales (como FUNDAPRIS en Venezuela) e internacionales (como Compañeros de las Américas en Ecuador y América Central) han ayudado a los Ministerios de Educación a desarrollar programas de preparativos para desastres en muchas escuelas.

El uso de programas de educación escolar como instrumentos del cambio permitirá formar a una nueva generación de líderes, científicos, trabajadores de la salud y maestros que estarán mejor preparados para enfrentar los desastres futuros (Recuadro 5.11).

Recuadro 5.11

LA PREVENCIÓN DE DESASTRES EN ESCUELAS Y HOSPITALES TAMBIÉN ES COSA TUYA"

Para promover el DIRDN, las Naciones Unidas crearon el Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales, que se celebra cada año el segundo miércoles de octubre. El lema de la celebración de 1993 fue "La prevención de desastres en escuelas y hospitales también es cosa tuya", con el fin de crear conciencia sobre la importancia que tienen estas edificaciones tanto en la vida cotidiana de la comunidad como - y especialmente - en caso de desastre. Esta celebración ofreció perspectivas estimulantes para lograr que el tema de los desastres se incluya de manera permanente en los planes y programas escolares, y que la educación para desastres sea un componente de la política educacional de los países. También se promovió el papel de maestros, estudiantes, personal de hospitales, ingenieros, arquitectos y constructores, como líderes en la organización y ejecución de los planes para desastres en la comunidad.

Fuente: DIRDN.

Recuadro 5.12

EL PAPEL DE LA PRENSA EN LOS DESASTRES: HAY QUE CUBRIR LO IMPORTANTE


El papel de la prensa en los desastres: hay que cubrir lo importante

Un estudio de ocho diarios de noticias realizado por la Universidad de Costa Rica sobre el tratamiento que la prensa escrita ofreció en 1990 al sismo de Cóbano, Puntarenas, concluyó que estos medios dedican 56% del espacio a un enfoque informativo sensacionalista-alarmista. En la noticia se describen las zonas afectadas, las particularidades de los daños en las edificaciones, las características de los heridos, el número de heridos o muertos y las pérdidas sufridas en infraestructura y actividades productivas.

Es cierto que la ciudadanía debe y quiere conocer esta información. Sin embargo, el énfasis otorgado a la orientación sensacionalista y mercantil conlleva un descuido de las explicaciones, del análisis de los fenómenos y de la labor educativa en general, resultando en escasa comprensión y temor del público.

Las explicaciones aparecen con menor frecuencia y bajo la forma. de reportajes, con enfoques en función del ambiente y la comunidad, y representan el 31% del total del espacio en los diarios dedicado a información sobre los desastres. Los semanarios cumplen mejor la función explicativa, destinando a los reportajes un 57%, pero al igual que los diarios, la información con fines de mitigación y prevención es insuficiente.

La prensa escrita en general destina un mínimo de espacio a las acciones de mitigación de sismos y a las acciones preventivas, pero en promedio éstas aparecen sólo una vez en cada diario en los días consecutivos al evento. La importancia de la prevención es abordada en editoriales, donde se insta a las autoridades y profesionales a asumir un papel determinante con sus decisiones sobre la prevención. Sin embargo, parte del problema obedece al difícil acceso a las fuentes científicas confiables, ya que están menos disponibles que los materiales sensacionalistas.

Fuente: M. Bermúdez, 1991.

"La gente no creyó que el volcán fuera a explotar... Pensaron que las advertencias eran cosa de algunos alarmistas que querían sembrar pánico entre la población".

(Nosotros la Gente del Volcán, 1988)

Los medios de comunicación

Los medios de comunicación colectiva determinan en gran medida la forma en que la gente reacciona ante los desastres, ya que la comunidad depende de la información para tomar decisiones. Consecuentemente, varios países de la Región han iniciado programas de capacitación dirigidos a periodistas, sobre su responsabilidad en la preparación de la comunidad ante los desastres (Recuadro 5.12). Aunque Costa Rica, Honduras y Colombia, entre otros, han tenido provechosas experiencias con seminarios y talleres para medios de comunicación nacionales, los logros con la prensa y los canales de televisión internacional han sido menos satisfactorios. Se requiere de un esfuerzo más incisivo y ambicioso de toda la Región, con el apoyo de las agencias de las Naciones Unidas, para garantizar que, durante un desastre, la información correcta sea distribuida y utilizada eficazmente por los medios. Este podría ser un excelente tema para un próximo Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales.

Sistemas de alerta temprana

En la Región se han hecho notables avances en el desarrollo de sistemas de monitoreo y de alerta temprana, tanto para fenómenos de origen geológico como hidrometeorológico (Recuadro 5.13). Sin embargo, el establecimiento de sistemas de alerta temprana sine de poco a no ser que se cuente con capacidad para difundir la alerta a la población.

Los pronósticos del tiempo son ahora más precisos desde el punto de vista técnico y permiten predecir con algún grado de certeza los sitios que serán afectados por tormentas tropicales, por ejemplo, aunque esto no implica que se tenga el tiempo suficiente para evacuar a una población. Las órdenes de evacuación basadas en pronósticos imprecisos pueden provocar problemas políticos y afectar la credibilidad de la oficina que emite la orden.

En 1985, cuando el volcán Nevado del Ruiz en Colombia causó la muerte de casi 23.000 personas, los científicos ya hablan previsto lo que podía ocurrir. El Obsevatorio en Manizales estaba en alerta y el mapa de amenaza volcánica potencial había sido diseñado y actualizado, señalando los lugares que serien afectados en caso de una erupción. Las autoridades nacionales estaban conscientes del problema, pero cuando el aviso de alerta Llegó a las autoridades locales en las áreas que iban a ser afectadas, éste no se tomó en serio. "La gente no creyó que el volcán fuera a explotar porque se trataba de un fenómeno desconocido e impredecible. Pensaron que las advertencias eran cosa de algunos alarmistas que querían sembrar pánico entre la población" (Nosotros la Gente del Volcán, - 1988).


El volcán Galeras en Colombia es uno de los siete volcanes identificados por el DIRDN como de "alto riesgo". Seis científicos perecieron a causa de una erupción inesperada, mientras conducían una investigación en enero de 1993.

Como resultado de esta tragedia, Colombia desarrolló sistemas de alerta y avisos a nivel local y municipal, en coordinación con los institutos científicos a nivel nacional.

El propósito principal de obtener información de los sistemas de alerta temprana es salvar vidas (Recuadro 5.13). Cada año, cuando empieza la estación de huracanes en el Caribe, también se inician las campañas de divulgación masiva sobre cómo prepararse ante un posible huracán y responder a los avisos de alerta. Estos conocimientos refuerzan un conocido refrán caribeño que en castellano seria más o menos así:

"Junio, demasiado temprano,
Julio...en espera,
Agosto...no falta!
En septiembre...recuerda,
En octubre...todo pasó".

O no. Muchos huracanes han ocurrido en el mes de octubre.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) de las Naciones Unidas ha brindado cooperación técnica a muchos países de la Región para mejorar sus servicios meteorológicos o sistemas de control de inundaciones. Actualmente, con el apoyo del gobierno finlandés, la OMM y el Comité Regional de Recursos Hídricos, se desarrolla el Proyecto para la Rehabilitación y Mejoramiento de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos del Istmo Centroamericano (PRIMSCEN), para rehabilitar y mejorar estos servicios en América Central.

En Jamaica se han ejecutado varios proyectos sobre control de inundaciones, incluyendo mapeo de zonas inundables, mejoramiento de las prácticas de control y desarrollo de un sistema de pronóstico y alerta contra inundaciones. Asimismo, en la República Dominicana se ha iniciado un programa de manejo de embalses y control de inundaciones en la cuenca del río Yaque del Sur. En el Brasil se ejecuta un proyecto de monitoreo para el río Tocantins en la cuenca amazónica, y en el estado de Río de Janeiro se trabaja en un sistema de pronóstico y alerta para el control de inundaciones como parte de un sistema de manejo integrado de recursos hídricos, y un programa de recuperación de ríos y cuencas hidrográficas (Recuadro 5.14).

Se han desarrollado redes y sistemas de monitoreo sísmico a nivel nacional y regional, principalmente por parte de universidades u observatorios vulcanológicos y sismológicos. A nivel nacional, el Centro Peruano-Japonés de Investigaciones Sísmicas y Mitigación de Desastres en Perú (CISMID) y el Centro Nacional para la Prevención de Desastres en México (CENAPRED) han instalado redes de sismógrafos y acelerógrafos con apoyo del Japón. Otras organizaciones regionales que han mejorado los sistemas de monitoreo son el Centro Regional de Sismología para América del Sur (CERESIS), CEPREDENAC y el Centro Sismológico de la Universidad de las Indias Occidentales (SRU), en Trinidad. La Organización Meteorológica Caribeña, conformada por 16 gobiernos caribeños de habla inglesa, tiene la responsabilidad de emitir alertas a los miembros que no tengan capacidad para el pronóstico, puesto que se ha acordado que no todos los miembros deben necesariamente contar con este sistema.

Sistemas de abastecimiento de agua y saneamiento

Aunque el público y los medios de comunicación enfocan su atención casi exclusivamente en las muertes y los heridos resultantes de un desastre natural, estos problemas son de duración limitada. Sin embargo, los efectos de los desastres sobre la provisión de agua potable pueden afectar más vidas y es difícil que se solucionen en pocos días. Después del terremoto de México en 1985, unos 2 millones de personas, la quinta parte de la población de la capital del país, quedó sin agua. En esa época, la ciudad tenía el sistema hidráulico más grande y complejo del mundo y el restablecimiento normal del servicio a la población se logró después de 40 días de trabajo continuo durante 24 horas diarias.

En la mitad del decenio de 1980, los países de América Latina y el Caribe adoptaron como prioridad la preparación de las autoridades encargadas del agua potable y del saneamiento ambiental. Se inició la capacitación de los recursos humanos en técnicas administrativas modernas, especialmente en los métodos de planificación y manejo de riesgos, con el apoyo del Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente (CEPIS), con sede en Lima, Perú, y utilizando material científico desarrollado con el aporte de la OPS/OMS.

En el Perú, las empresas de agua están experimentando con nuevas metodologías de ejecución de planes de emergencia. Los resultados obtenidos en la empresa Lima-SEDAPAL se difundieron en otros países de la Región. También se han formulado planes de contingencia y otras actividades relacionadas en Argentina, Chile y Ecuador. México ha puesto particular énfasis en esta prioridad, efectuando actividades de preparación para desastres en las empresas de cuatro grandes ciudades: Monterrey, Tijuana, Guadalajara y la capital. El tema se ha incluido en los planes de estudio de facultades de ingeniería sanitaria, ambiental y civil de algunas universidades del Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela, y ha tomado importancia en las organizaciones regionales, como la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria (AIDIS), la cual está desempeñando un papel de vanguardia en la capacitación y la preparación para este sector.

Recuadro 5.13

EL ÉXITO DE LA ALERTA TEMPRANA EN CUBA

Quizás uno de los mejores ejemplos de un sistema de alerta temprana, que utiliza tecnología apropiada y que ha sido desarrollado a nivel comunitario, se da en Cuba. Huracanes y tormentas que afectaron a la isla recientemente causaron daños severos y pérdidas económicas, pero, sorprendentemente, pocas vidas se perdieron. Un sistema eficiente de monitoreo de niveles de inundaciones y de pronóstico regional de huracanes, junto con una política firme y clara de la evacuación a tiempo de áreas de riesgo potencial, merecen el crédito por las pocas muertes ocurridas. Esta circunstancia generó dos aspectos negativos inesperados: la poca cobertura por parte de los medios de comunicación masiva y un reducido apoyo de la comunidad de donantes.

Fuente: OPS/OMS.

Recuadro 5.14

PLAN DE VIGILANCIA DE CUENCAS DEL ATLÁNTICO, PROVINCIA DE LIMÓN, COSTA RICA


Plan de vigilancia de cuencas del Atlántico, provincia de Limón, Costa Rica

Las cuencas hidrográficas a lo largo de la costa atlántica de Costa Rica son susceptibles a frecuentes inundaciones, dado que la zona recibe una precipitación anual promedio de 4.000 milímetros. La vulnerabilidad ante inundaciones se exacerbó como consecuencia del terremoto ocurrido en abril de 1991 ya que la cubierta vegetal se perdió y enormes cantidades de sedimentos se acumularon en los cauces, provocando un aumento de los niveles de inundación. Los deslizamientos ocasionados por el terremoto y las aguas remanentes en las zonas bajas se consideraron factores de riesgo para condiciones severas de inundación en las próximas estaciones lluviosas.

A fin de reducir estos riesgos, se ejecutó un Plan de Vigilancia de Cuencas para monitorear eventos geológicas e hidrometeorológicos en la región atlántica. Se instalaron 19 puestos ubicados estratégicamente provistos de equipo de comunicación y para mediciones de lluvia y nivel de los ríos, operados por miembros de las comunidades, que constituyen en su mayoría asentamientos indígenas. De esta manera se asegura que la alerta por inundaciones serias se comunique con prontitud a las comunidades.

El objetivo principal del Plan, que es diseminar el riesgo de muerte por inundaciones y avalanchas, se ha cumplido con éxito. Una muestra de ello es que en los últimos cuatro años se han presentado inundaciones extraordinarias, las más graves de los últimos 70 años, y sólo han fallecido tres personas.

Es importante destacar que el Plan ha recibido apoyo técnico y económico de organismos regionales e internacionales como CEPREDENAC y UNICEF, y que su coordinación recae en el Sector Hidrometeorológico de la Comisión Nacional de Emergencias.

Fuente: CNE (Costa Rica).

Conocer el contenido de los envíos permite al país y a la comunidad internacional donante administrar eficazmente los suministros de socorro después de un desastre.

SUMA: administración de suministros de socorro

Para poner fin al caos y solucionar el vasto y complejo problema del manejo de los suministros de socorro, la OPS/OMS, con el apoyo del Gobierno de los Países Bajos, ha diseñado el Proyecto de Manejo de Suministros (SUMA). Inmediatamente después de un desastre natural de gran magnitud se reciben grandes cantidades de donativos de productos farmacéuticos, suministros médicos y de socorro en general, que vienen desde otras zonas del país afectado o del exterior. La mayoría de las donaciones no han sido solicitadas y su utilidad, de acuerdo con las necesidades inmediatas, es cuestionable. Los abrumadores problemas de logística hacen que el país afectado por el desastre no pueda clasificar estos donativos, los cuales fácilmente llenan las bodegas. Conocer el contenido de los envíos permite al país y a la comunidad internacional donante administrar eficazmente los suministros de socorro después de un desastre. Los objetivos principales de SUMA son desarrollar y mantener la capacidad nacional y regional para el manejo de las donaciones de suministros y equipo; facilitar la distribución de los suministros clave, identificándolos claramente a su arribo, y asistir a los países vecinos en la formación de equipos capacitados para colaborar en el lugar del desastre. Con este propósito se ha capacitado a más de 400 personas en Centroamérica, la región andina y el Caribe.

La importancia de este proyecto no radica en su alto contenido tecnológico (red de computadoras portátiles, telecomunicación y otros insumos), sino en el enfoque de desarrollo de la capacidad nacional con el apoyo planificado de los países vecinos. Este es un concepto critico en una época en que la comunidad internacional, en el caso de los países occidentales, muestran una tendencia a exportar sus propios expertos y tecnología pum solucionar los problemas, reales o percibidos, creados por los desastres.

Preparativos hospitalarios

A pesar de la pérdida de más de 20.000 camas como resultado de desastres en los últimos 20 años, nunca se ha justificado el uso de hospitales de campaña y equipos médicos provenientes de países desarrollados. Existen más de 13.000 hospitales en la Región, y en muchos países los recursos nacionales o locales son suficientes para responder de manera rápida a cualquier demanda causada por desastres. La clave para esta autosuficiencia ha sido la capacitación del personal hospitalario. En la década de los ochenta, el sector salud y la OPS/OMS impulsaron en gran escala los preparativos hospitalarios para desastres, en virtud de los cuales se elaboraron y practicaron planes hospitalarios y se efectuaron simulacros de emergencia en hospitales en tanto que los aspectos de salud en casos de desastres se convirtieron en parte de la educación de profesionales de la salud.

Con el inicio del Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales, la mayor parte de los hospitales de las ciudades más grandes de las Américas cuentan con planes de emergencia para desastres externos e internos, con la organización de los servicios en situaciones de emergencia, y con los criterios y medidas para la evacuación de las instalaciones. Sin embargo, los traba jadores del sector salud también están conscientes de la elevada vulnerabilidad de las viejas edificaciones en las que trabajan y de lo poco que se ha hecho para reducir este riesgo.


La ayuda internacional puede ser al mismo tiempo una bendición y un problema i a abundancia de donativos de suministros médicos mantuvo ocupado al personal de salud mexicano, al margen de otras tareas más apremiantes.

Foto: Vizcarra, OPS/OMS

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