Home page  |  About this library  |  Help  |  Clear       English  |  French  |  Spanish  
Expand Document
Expand Chapter
Full TOC
Preferences
to previous section to next section

close this bookSalud mental para victimas de desastres - Manual para trabajadores (OPS; 1999; 90 paginas) [EN]
View the documentPrefacio
View the documentObjetivos
View the documentIntroducción
open this folder and view contentsCapítulo 1. Resumen histórico y papel de la salud mental
open this folder and view contentsCapítulo 2. Contenido básico de salud mental
open this folder and view contentsCapítulo 3. Etapas del desarrollo de la conducta del damnificado
open this folder and view contentsCapítulo 4. Programas de intervención para damnificados
close this folderCapítulo 5. Poblaciones con necesidades especiales
View the documentNiños
View the documentAncianos
View the documentPersonas con enfermedades mentales
View the documentPersonas con infección por VIH/SIDA
View the documentIndividuos con problemas de abuso de sustancias
View the documentTrabajadores de socorro
View the documentSalud mental para víctimas de desastres
 

Personas con enfermedades mentales

Los cambios históricos en la atención a las personas con enfermedades mentales y a las personas sin vivienda que habiten en la comunidad ha dado lugar a poblaciones en riesgo que necesitan ayuda especial después del desastre. Aunque en comparación con la población total son pocos los individuos con estas necesidades que se alojan en refugios o viviendas dañadas, cada una necesita un manejo eficaz con diferentes métodos. La mayoría de los damnificados que padecen problemas mentales necesitarán ayuda adicional a la intervención en crisis.

Los individuos que presentan una variedad de enfermedades mentales mostrarán reacciones diferentes frente a los múltiples factores de estrés que se presentan después de las consecuencias de un desastre. En esta situación, se clasifica a estas personas en tres categorías principales:

 

Personas que viven en los hospitales de las zonas dañadas: Para estos individuos, los problemas en la organización de su vida cotidiana consisten en los trastornos por la interrupción del suministro de electricidad, agua, alimentos, atención médica y personal de enfermería.

Personas que viven en hogares comunitarios: Estos individuos pueden verse afectados por la pérdida de sus hogares, la alteración de su medio circundante, o la limitación del acceso a los medicamentos. La pérdida de un entorno familiar puede agudizar sus reacciones emocionales, que se expresan por medio de síntomas.

Personas que viven con sus propias familias o familias sustitutas: Estos individuos también pueden manifestar más síntomas como consecuencia de factores similares a los que afectan a las personas que viven en hogares comunitarios.

Si se encuentra a estas personas acompañadas de un adulto conocido que los ayude, quizá no sea difícil hacer una evaluación para el diagnóstico y los medicamentos necesarios. Esto no sucede cuando se descubre a la persona sola, en cuyo caso los signos de trastornos cognoscitivos, desorientación y serias dificultades para explicar quiénes son resultan características de una persona que necesita atención especial. Además, un individuo que no puede tomar medidas sencillas que le pueden salvar la vida, necesitará supervisión individual. Siempre hay que descartar cualquier traumatismo craneoencefálico no diagnosticado ocurrido durante el desastre, que pudiera causar síntomas similares.

Los individuos que exhiben una conducta inapropiada dada la situación, deben evaluarse con rapidez. El trabajador debe pedir una consulta para obtener un diagnóstico diferencial entre estrés agudo y enfermedad mental, según las tres condiciones siguientes:

Reacciones de estrés

Cambios en las funciones cognoscitivas de orientación, memoria, pensamiento y dificultades para tomar decisiones; cambios en las emociones, labilidad, embotamiento, aplanamiento; no hay pérdida de la conciencia de la realidad o la identidad; conducta socialmente aceptable y relaciones pasivas. (continúa)

Reacciones psicóticas agudas

Expresiones de ansiedad, afectivas, del pensamiento y la conducta; respuesta de sometimiento a la urgencia; pasa de la apatía, depresión, expresión de pensamientos extraños o dificultades para comprender, a la hiperactividad, la manía, ser poco realista y difícil de controlar.

Efecto de los traumatismos craneoencefálicos

Los signos pueden asumir las características de muchos síntomas psiquiátricos; un examen neurológico puede mostrar los signos del traumatismo.

Muchas personas con enfermedades mentales dependen de los medicamentos y debe ser una prioridad obtener información acerca de su régimen. A continuación, debe tratarse de estructurar su horario y alejar a estas personas de situaciones con estímulos intensos siempre que sea posible. También puede ser útil que otros damnificados ayuden a estas personas en las actividades básicas de la vida diaria.

Los damnificados en los albergues se congregan de manera repentina y con dificultades en un entorno de desesperación y poco conocido. Las conductas que exhiben las personas con enfermedades mentales o problemas de personalidad, a medida que tratan de adaptarse y resolver la crisis, podrían definirse como “antisociales”, si violan las reglas, no aceptan los horarios, se niegan a tomar su turno para tratar con quienes ayudan, o como “buscapleitos”, y algunas también roban y mienten. El diagnóstico de estas conductas y la decisión de cuáles son causadas por la ansiedad y cuáles por trastornos de personalidad puede poner a prueba las habilidades de los trabajadores. Puesto que el procedimiento diagnóstico debe ser rápido durante la fase de urgencia, será difícil evaluar las emociones que motivan la conducta antisocial. El mejor método consiste en fijar límites más estrictos para evitar las perturbaciones por estas conductas.

Los damnificados que actúan de esa forma como consecuencia de la ansiedad, se sentirán aliviados si se les proporciona estructura y apoyo. Expresarán remordimiento o culpa y verbalizarán algunos de sus temores. En el caso de los individuos agresivos, egocéntricos y cínicos, los trabajadores necesitan adoptar medidas más drásticas, por ejemplo, segregar a la persona del grupo, hasta que puedan imponerse otras medidas individuales.

Salvo en los casos de personas con enfermedades graves, casi ningún individuo con una enfermedad mental necesitará medidas especiales, aparte de las instrucciones acerca de cómo comportarse en el refugio. Pueden sentir un gran alivio cuando se les dan explicaciones cuidadosas de lo que ha sucedido y los planes que se han hecho para los próximos días. En los casos donde el retraso mental es grave, y se presenta acompañado de minusvalías físicas, puede ser necesario pedirle a otro damnificado que ayude con la higiene diaria, la alimentación y las actividades para dormir.

to previous section to next section

Please provide your feedback   English  |  French  |  Spanish