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close this bookEnfermería en Desastres - Planificatión, Evaluación e Intervención (1985; 419 paginas)
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Desastre interno

El desastre interno es una situación de emergencia dentro de una institución. Los heridos y muertos pueden sobrecargar el sistema e interrumpirse así los servicios a los pacientes. Puede existir un peligro de daño físico para los enfermos, el personal medico y los visitantes. A veces se necesita establecer una estación de selección y recepción de las víctimas cerca del sitio del desastre.

Las actividades del personal de enfermería deben orientarse al cumplimiento de las siguientes finalidades:

• resguardar a los pacientes, los visitantes y el personal
• brindar atención de urgencia en el sitio de los hechos
• limitar el área del desastre y evacuar a los que están en peligro de sufrir lesión
• tranquilizar a los que no se han visto afectados inmediatamente en la situación de desastre
• limitar la alteración de los servicios, en la medida que sea posible

Valoración

Uno de los pasos fundamentales para alcanzar las finalidades mencionadas es la valoración cuidadosa de la situación, y entre las áreas cruciales que hay que evaluar están los medios de comunicación, el personal, la evacuación y el equipo.

La notificación de un desastre interno puede provenir de muy diversas fuentes. A menos que esta notificación no provenga de los miembros de la administración del hospital, es importante corroborar su veracidad. Si en una unidad de enfermería ocurre un desastre, habrá que establecer un protocolo para notificar a la administración y al resto del hospital. Por ejemplo, el protocolo para trasmitir la información concerniente a un incendio, en casi todos los hospitales requiere que la persona que lo detecte, llame a la operadora a un número designado y haga sonar el sistema de alarma.

Cada unidad de enfermería debe contar con normas preestablecidas para usarse en desastres internos, que incluyan consideraciones únicas para la unidad y el tipo de pacientes que se encuentran en ella. Cuando se ha declarado un desastre interno, deben plantearse varias interrogantes fundamentales:

• ¿Cuál es la localización exacta del sitio del desastre en el hospital?
• ¿Puede restringirse el desastre a una sola área?
• ¿Existe peligro de que el personal médico, los pacientes o visitantes sufran algún daño?
• ¿Se necesita evacuar el área?
• ¿Se necesita evacuar el hospital?
• ¿Funcionan los sitios usuales de selección?
• ¿Han aparecido suficientes víctimas en el sitio del desastre, para que se requiera establecer una estación de selección?

En caso de la notificación de un desastre, todo el personal regresa inmediatamente a sus áreas asignadas evitando, por supuesto, el empleo de los elevadores. La enfermera a cargo debe reunir al personal para que se ocupe de las siguientes tareas:

• contar el número de miembros del personal que se encuentran en la unidad
• elaborar una lista de pacientes internos dentro de la unidad
• determinar la movilidad de los enfermos (ambulatorias, en silla de ruedas o en camillas)
• valorar la necesidad de evacuar a los pacientes y el número adecuado de personal
• precisar la ubicación de la puerta de salida más cercana y sin obstrucción para evacuar a las personas

En un desastre interno a veces se necesita también la evacuación de las personas. La administración del hospital es responsable de esta decisión; sin embargo, se requiere la planificación previa de la unidad para asegurarse de que la maniobra se realice de manera ordenada. Son esenciales la valoración temprana de la prioridad de pacientes para su movilización, la forma en que se efectuará, y la ruta exacta por seguir, la cual debe comenzar cuando se reciba la notificación del desastre

Durante un desastre interno, es importante que las enfermeras sepan en dónde se encuentran las sillas de ruedas y las camillas que puedan utilizarse en caso de que la evacuación sea necesaria. También hay que considerar otros medios de transporte como mantas para arrastrar a los pacientes sobre el piso. Resulta de utilidad que el personal haya recibido entrenamiento para utilizar diversos tipos de acarreo de pacientes, y también que conozca en detalle las rutas para la evacuación.

Intervención

Estos datos de valoración pueden utilizarse para llevar a la práctica el programa contra desastres internos. La decisión de evacuar un área con frecuencia es tomada por la administración del hospital o el personal del departamento de bomberos. Si existe peligro inmediato para los enfermos, el personal o los visitantes, la decisión la tomará la primera persona que intervino en el incidente. La persona que detecte un desastre debe hacer lo siguiente:

• hacer sonar la alarma contra incendio más cercana
• informar del accidente a otros miembros del personal
• designar a un miembro del personal para que notifique a la operadora del conmutador sobre el sitio y naturaleza precisos del incidente
• evacuar a quienes corran peligro inmediato
• cerrar todas las puertas y ventanas

La evacuación puede requerirse cuando cualquier situación vuelve al hospital inseguro para su ocupación, o impide que se suministre la atención necesaria a los pacientes. Es importante que el personal cuente con normas predeterminadas para la evacuación, las cuales deben ser preparadas en forma conjunta por un comité de enfermería y médico. En ellas deben incluirse prioridades para determinar cuáles son los pacientes que deberán ser evacuados en primer término.

La evacuación es parcial (transferencia de los pacientes dentro del mismo hospital) o total (los pacientes son transferidos del hospital a un área exterior).

Si el desastre esta contenido dentro de un área quizá sea necesario evacuar sólo a las personas localizada en la sala más inmediata. Es necesario cerrar todas las puertas y ventanas para impedir que se propague el fuego. La evacuación de las unidades debe efectuarse primero en sentido horizontal, es decir, los evacuados deben desplazarse más allá de las salidas contra incendio; después en caso de que se requiera podrá evacuarse a las personas, en forma vertical, es decir, escaleras abajo. La evacuación vertical es más difícil ya que las escaleras deben estar muy congestionadas y hay que transportar a las personas no ambulatorias.

Si el desastre ha ocurrido en una unidad, existe la posibilidad de que pueda propagarse al resto del hospital, entonces deben hacerse algunos preparativos para evacuar a toda la institución. Si el tiempo lo permite habrá que evacuar todo el edificio, empezando por el último piso ya que la evacuación de los niveles más bajos puede acelerarse con mayor facilidad si surge dicha necesidad o el peligro aumenta con rapidez. La evacuación debe ser en sentido horizontal en primer lugar, y se cerrarán todas las puertas después de que salgan las personas. En caso de que se requiera la evacuación vertical, habrá que utilizar las escaleras, no los elevadores. El grupo de evacuación debe estar disponible para auxiliar al personal de la unidad de enfermería a sacar a los pacientes, de acuerdo con el criterio preestablecido (Recuadro 4-1).

La enfermera encargada de la unidad tiene la responsabilidad de asignar a uno de los miembros del personal para que controle el flujo de tránsito en la entrada principal de la unidad, y en cualquiera de las puertas señaladas; proporcionando una lista de todos los pacientes y de los miembros del personal presentes, de tal manera que pueda coordinarse la actividad de los mismos, asegurarse de que todas las personas estén a salvo; y también para asignar grupos (incluyendo un encargado) para evacuar a los enfermos. La persona encargada debe señalar un punto de salida, precisar el sitio al cual se lleve a los pacientes, asegurarse de que a éstos se les asignarán prioridades para la evacuación y también recordarle al personal que permanezca en el área de reubicación hasta que sea relevado.

Es importante verificar quién se encuentra en la unidad desde el comienzo de la alerta contra desastre, y corroborar por partida doble esta lista cuando todos han sido evacuados a áreas más seguras. Es necesario brindar la mayor información posible al personal respecto a los desastres y su intervención en el combate de los mismos.

En caso de un desastre interno, es poco el equipo y los materiales que se sacan; sin embargo, es importante extraer las historias clínicas de los internos para que se normalice la atención médica tan pronto sea posible. Hay que prestar atención al hecho de que los enfermos transporten su propia historia clínica desde el área de la tragedia. Cualquier objeto personal importante para las actividades del paciente, también debe ser extraído y llevado con él cuando el tiempo lo permita (anteojos, prótesis dentales y de otro tipo).

Debe hacerse un intento por desconectar a los pacientes de todo el equipo posible, incluso los que permanecían en la unidad de cuidado intensivo. Para llevar al cabo dichas actividades se sugieren las siguientes pautas:

• Para los pacientes con traqueotomías, es necesario llevar un obturador y un tubo de repuesto, así como un jeringa de bulbo.
• Permitir que la sonda nasogástrica o de gastrotomía drene por gravedad.
• Engrapar las sondas torácicas y desconectar el sistema de recolección (sello hidráulico) si resulta muy difícil de quitar.
• Desconectar al paciente de los monitores y las líneas pero no desperdiciar tiempo para quitar las derivaciones del tórax.
• Engrapar los tubos de diálisis peritoneal y cubrir sus extremos después de ex traerlos del botellón o las bolsas.
• Introducir heparina en las sondas intravenosas cuando sea posible.
• Utilizar tanques portátiles de oxigeno y conectares en "Y" con los tubos, para suministrar dicho gas cuando se evacúen los neonatos, y se coloquen en la misma cuna.

RECUADRO 4-1 Obligaciones del personal de evacuación

Los grupos de evacuación tienen como tarea auxiliar al personal de la unidad en la extracción de los pacientes, según los criterios sugeridos:

Pacientes cercanos al punto de peligro

• Alejarlos por todos los medios posibles a un área segura
• Si hay peligro de incendio, cerrar las puertas y ventanas para evitar la dispersión del humo y las llamas

Pacientes ambulatorios

• Incorporarlos como voluntarios según sea necesario, para ayudar en el desplamiento de otros pacientes, por medio de camillas o sillas de ruedas.
• Designar a un miembro del personal para que dirija al grupo.
• Procurar que todos los pacientes y el personal se tomen de las manos mientras de salen.
• Procurar que algún miembro del personal controle el registro de salida, de todo el personal y los pacientes, según vayan abandonando el sitio.
• Procurar que todos los visitantes se vayan con los enfermos y registrar sus nombres conforme salgan.
• En las unidades maternoinfantiles, evacuar a las madres de ser posible con sus hijos en brazos.

Pacientes en sillas de ruedas

• Asignar a un grupo de enfermeras para evacuar a estos pacientes, e incorporar a los enfermos ambulatorios como voluntarios.
• De ser posible, utilizar a los visitantes voluntarios para desplazar a estos pacientes.
• Cotejar que los pacientes y el personal aparezcan en la lista conforme cada uno salga de la unidad.

Pacientes en camillas

• Asignar a algunos miembros del personal para desplazar a estos pacientes.
• Utilizar cualquier medio necesario para transportarlos, pues posiblemente no se cuenta con suficientes camillas.
• Comprobar que los pacientes aparezcan en la lista conforme salgan de la unidad.
• Por último desplazar a los enfermos que necesitan la atención constante de una enfermera.

De ser posible el equipo de evacuación también debe sacar las historias clínicas (quizá cada paciente llevará la suya) y para evitar la expansión del incendio, deben apagar las luces cerrar las principales válvulas de oxigeno, y cerrar la puerta cuando la última persona haya salido de la unidad.

La seguridad de los pacientes y del personal son aspectos preocupantes en cualquier desastre interno. Brindar las medidas de seguridad incluye un conocimiento de cómo evitar problemas, utilizar los patrones de comunicación, combatir los incendios y los problemas relacionados con éstas.

La Comisión Conjunta Estadounidense de Acreditación de Hospitales (CCAH) solicita a los miembros del personal que participan en programas internos regulares de seguridad contra incendios y fallas electrices. Deben conocer la ubicación de todos los extinguidores de incendios y saber determinar cuál de ellos es el más adecuado para utilizarse en un accidente semejante. Todos los miembros del personal deben conocer el sitio en donde se encuentran las alarmas contra incendio, y cuáles son los procedimientos a seguir cuando se detecta uno. Este programa debe incluir información concerniente a los mecanismos para alertar a la operadora del hospital (por lo general en una línea telefónica prioritaria) y al departamento de bomberos.

Cada vez que ocurra un incendio en un hospital debe alertarse inmediatamente al departamento de bomberos, sin importar la magnitud del fuego. Ellos se asegurarán de contenerlo y de extingurlo por completo.

La presencia de un incendio significa que existe la posibilidad de humo o vapores nocivos, calor intenso y otros problemas (Tabla 4-1). Los puntos clave por recordar en una situación como la señalada son:

• Permanecer tranquilo.
• Permanecer cerca del piso si se presenta humo o calor.
• NO ABRIR una puerta que esté caliente al tacto.
• Conocer los puntos de salida y otras posibilidades de evacuación.

Evaluación

Una vez que se ha evacuado a los pacientes en forma segura y que la tragedia ha terminado, es necesario valorar los daños y determinar cuándo estará segura la unidad para volver a ocuparse. El departamento de seguridad instrumental debe revisar el equipo electrice, para asegurarse de que funcione adecuadamente. También debe realizarse una valoración de la contaminación del material y los suministros, y las necesidades de substituirlo. Quizá se requiera reponer todas las formas de papelería para operar una unidad y llevar al cabo una valoración del personal disponible para trabajar y reparar cualquier daño estructural para que la unidad reanude sus operaciones. Cuando el equipo, la unidad y el personal funcionen de manera apropiada o se cuente ya con substitutos, el área está lista para volver a ocuparse. Es necesario hacer esfuerzos para no ocupar la unidad mientras no se tenga la certeza de que la atención que se brinde sea segura.

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