Home page  |  About this library  |  Help  |  Clear       English  |  French  |  Spanish  
Expand Document
Expand Chapter
Full TOC
Preferences
to previous section to next section

close this bookEnfermería en Desastres - Planificatión, Evaluación e Intervención (1985; 419 paginas)
View the documentColaboradores
View the documentPrólogo
View the documentPrefacio
open this folder and view contents1. Antecedentes y perspectiva histórica
open this folder and view contents2. Prioridades en la valoración rápida de las víctimas
open this folder and view contents3. Atención y selección en la escena del desastre
open this folder and view contents4. Toma de decisiones en una instalación en donde se atienden casos agudos
open this folder and view contents5. El paciente con traumatismos en el escenario del desastre
close this folder6. La mujer embarazada que sufrió traumatismos
View the documentEn el departamento de urgencias
View the documentEn un incidente con saldo masivo de víctimas
View the documentEmbarazo con complicaciones
View the documentTarea de la enfermera
View the documentReferencias
View the documentLecturas sugeridas
open this folder and view contents7. Asistencia a las víctimas de radiación
open this folder and view contents8. Aspectos psicológicos de las situaciones de desastres
open this folder and view contents9. Establecimiento y manejo de un albergue*
open this folder and view contents10. Enfermería comunitaria durante un desastre
open this folder and view contents11. Diseño y desarrollo de programas de enseñanza para casos de desastre
open this folder and view contents12: Planificación de simulacros, de situaciones con saldo masivo de víctimas
open this folder and view contents13. Planificación contra desastres: Valoración y empleo de recursos comunitarios
open this folder and view contents14. Planificación para casos de desastres y otros aspectos administrativos en situaciones masivas extremas
open this folder and view contents15. Implicaciones legales de la práctica asistencial en un desastre de grandes proporciones
View the documentApéndice A: Manejo de materiales peligrosos en un desastre
 

Embarazo con complicaciones

Al ocurrir un suceso que arroje un saldo masivo de víctimas, la enfermera encargada de la tercera prioridad puede ser la responsable de atender a mujeres que sufren alguna complicación en el embarazo. Estas mujeres deben ser enviadas a un lugar donde se les brinde atención especializada, tan pronto como sea posible. A pesar de ello, no es raro que la enfermera dentro de un refugio o albergue cuente con el mínimo de suministros y elementos de auxilio para las embarazadas gravemente enfermas que tenga que atender. En estos casos debe conocer algunas de las complicaciones obstétricas más comunes.

Hemorragia del primer trimestre

La hemorragia en el primer trimestre puede ser motivada por diversos factores. Muchas mujeres pueden tener sangrado en la implantación, que suele ser mínimo y no produce síntomas adversos. Este tipo de sangrado cede por sí solo y desaparece en término de uno o dos días. La causa más común de salida de sangre de color rojo intenso por la vagina en los comienzos del embarazo se presenta con la amenaza de aborto o en el aborto real del feto. Una vez iniciado el proceso es casi imposible revertirlo. La enfermera tiene como tarea brindar apoyo emocional y físico en esta particular situación.

El diagnóstico diferencial es difícil y quizá imposible en un refugio para situaciones de emergencias. Toda mujer que presente hemorragia vaginal profusa se torna una paciente de primera prioridad, y hay que llevarla tan pronto como sea posible a una institución idónea. Si lo anterior no es factible o puede retrasarse el transporte, es importante conocer las siguientes medidas prácticas para tratar el choque:

1. Coloque a la mujer en la posición más deseable funcionalmente.

• Eleve su cabeza con una almohada.
• Conserve horizontal el tronco.
• Eleve sus piernas unos 20 a 30° de tal forma que las rodillas estén rectas. (En el segundo y tercer trimestre de embarazo hay que colocar a la mujer sobre su costado.)
• Evite colocar a la mujer en posición de Trendenlenburg, con la cabeza baja (después del incremento inicial de la corriente sanguínea al cerebro un mecanismo compensatorio reflejo ocasiona la vasoconstricción que disminuye el flujo hemático. También los órganos abdominales en la posición con la cabeza baja tienden a comprimir el diafragma, lo cual provoca disnea y ventilación inadecuada).

2. Conserve caliente a la persona.

3. Tranquilicela y muestre confianza para disipar sus temores.

Hemorragia vaginal a finales del embarazo

La línea divisoria entre el aborto y el trabajo de parto prematuro lo constituye la vigésima semana de gestación. La hemorragia vaginal durante la segunda mitad del embarazo (después de la vigésina semana) se observa aproximadamente en 3%, de los embarazas. El síntoma es anormal y va acompañado de un mayor riesgo para la madre y al feto. El sangrado vaginal puede provenir de la mujer o del feto, pero con mayor frecuencia depende de anormalidad placentaria o de una lesión en el conducto de la reproducción. La tabla 6-6 compara los datos que surgen en los dos problemas placentarios más comunes: 1) placenta previa 2) separación prematura de la placenta (abruptico placenta).

TABLA 6 - 6 Comparación entre placenta previa y separación prematura de placenta

Placenta previa

Separación prematura de placenta

sin dolor

Dolor constante

sangrado rojo brillante

Sangrado rojo obscuro

Hemorragia visible

Hemorragia oculta

Tono normal del útero

Útero tenso

Choque correspondiente a la pérdida hemática

Choque no congruente con la pérdida visible de sangre

Generalmente, toda mujer con sangrado vaginal rojo vivo, sin dolor, en la segunda mitad del embarazo, debe ser estudiada por la sospecha de placenta previa, hasta que se corrobore lo contrario.

No conviene practicar tacto vaginal en la embarazada que sangre por la vagina, pues existe siempre el peligro de introducir los dedos en la placenta previa y causar hemorragia incontrolable. Debe suponerse que al margen de la causa este sangrado en cuestión es un signo y requiere atención médica inmediata. Es necesario llevar a estas mujeres a un área de primera prioridad tan pronto como sea posible, en tanto se les administran medidas de apoyo y contra el choque. Una vez más es difícil el diagnóstico diferencial en un albergue, pero la enfermera no debe descartar la posibilidad de que el dolor abdominal intermitente que se acompaña de salida de sangre y moco por la vagina sugiera el "tapón mucoso" del trabajo de parto.

Parto pretérmino

El parto prematuro puede definirse como las contracciónes uterinas regulares con dilatación cervical progresiva después de la vigésima semana de gestación y antes de la trigesimoséptima. En un refugio de urgencia los métodos para detener el parto serían puramente prácticos, porque no se cuenta con los medicamentos adecuados. Cabe intentar cinco medidas prácticas para detener el parto pretérmino:

1. La ingestión de 60 a 120 ml de un licor o cualquier tipo de bebida alcohólica fuerte puede aminorar o detener las contracciones uterinas. También hay que instar a la persona a que ingiera líquidos en abundancia, como agua o jugos.
2. Es esencial que la mujer suspenda toda actividad, no esté de pie, y repose.
3. El entorno debe ser lo más quieto y tranquilo y propio para el reposo, como sea posible.
4. La aplicación local de calor puede hacer más lentas las contracciones uterinas (un baño caliente, un botellón de agua caliente o un cojincillo calórico).
5. Algunas veces la elevación de las caderas también hace más lentas las con tracciones uterinas al alejar el peso del bebé del cuello uterino; este procedimiento quizá no tenga muy buenos resultados, pero en una situación de urgencia es necesario explorar todas las posibilidades.

Traer al mundo a un bebé pretérmino fuera de un hospital es peligroso. La principal preocupación es proteger su frágil cabeza. Lo mejor que puede hacer la enfermera en una emergencia es intentar la expulsión lenta y controlada de la cabeza para disminuir el riesgo de un traumatismo.

Si el neonato es viable, la principal consideración que debe tenerse en cuenta es la de conservar su temperatura corporal. Los prematuros padecen fácilmente en hipotermia porque sus reservas de grasa son insuficientes. Después de secar su cuerpecito colóquelo directamente sobre el vientre de la madre y cúbralos a ambos. La placenta puede envolverse con ellos para brindar más calor. Es importante cuidar que la cabecita del bebé esté cubierta siempre (se pierde calor más rápidamente por la cabeza, ya que es la zona del cuerpo de mayor superficie en un infante pretérmino).

Después de lo anterior, haga una cunita, para ello puede utilizar dos cajas de cartón una detro de la otra. Recubra la caja interior con mantas y coloque botellones de agua caliente entre una y otra cajas para generar calor. También puede emplear un cajón de escritorio u otro receptáculo semejante en el que quepa el bebé y entre más pequeña sea, mejor conservara éste el calor. Es importante manipular al pequeñolo menos posible.

Los bebés pretérmino tienen dificultad para conservar sus niveles de glucemia. Con un gotero puede administrársele agua azucarada, (una cucharada de azúcar por 2 litros de agua). En lugar de azúcar sirven la melaza o la miel. Si el bebé está en capacidad de succionar el seno se le deberá instar a que lo haga. Esta alimentación puede ser complementaria al agua azucarada.

Hipertensión inducida por el embarazo (preclampsia)

La hipertensión se define como presión arterial de 140/90 o un incremento de 30 puntos en la sistólica y 15 puntos en la diastólica en relación con la presión básica o normal de la mujer. La protenuiria y la fuga de líquidos del tercer espacio están relacionadas también con la hipertensión durante el embarazo. En una urgencia puede brindarse atención adecuada, pues muchas de las medidas son de orden práctico y no de carácter médico, y están diseñadas para evitar las convulsiones. La primera medida por adoptar será controlar el ambiente. Es necesario evitar la estimulación excesiva de la mujer. Se reducirá su actividad y en circunstancias ideales debe gozar de largos períodos de reposo, de preferencia acostada sobre su lado izquierdo. También hay que instarla a que ingiera líquidos, a fin de asegurar la función óptima de sus riñones.

En una emergencia quizá no resulte fácil mantener una nutrición adecuada, pero deben hacerse todos los esfuerzos para que la embarazada hipertensa reciba una dieta calórica adecuada, especialmente en proteínas. Las proteínas plasmáticas modifican el movimiento de líquidos intravasculares y extravasculares, de tal forma que son útiles para que el organismo elimine el exceso de agua. También debe mantenrse el consumo normal de cloruro de sodio, pues es un elemento esencial importante en el equilibrio del agua y de los electrólitos. Sin embargo, el consumo excesivo de cloruro de sodio contribuye a una mayor retención de agua, lo cual puede empeorar un problema de hipertensión.

Las embarazadas hipertensas (con edema facial manifiesto) deben ser vigiladas de forma constante por si presentan signos de preeclampsia grave. Los síntomas de peligro que pueden identificarse fácilmente en un refugio de emergencia incluyen:25

• híperreflexia-especialmente con clono.
• cefaleas (frontal u occipital, -que generalmente no responden a las medidas que suelen ser eficaces)
• alteraciones de la visión, -como: visión borrosa, escotomas, centelleo o manchas ante los ojos.
• dolor epigástrico.
• oliguria-menos de 500 ml de orina en 24 horas.

Una vez más, la disminución de los estímulos ambientales es la mejor forma de tratar la hipertensión hasta que la mujer pueda ser enviada a un área de segunda prioridad. Si ella comienza a tener convulsiones habrá que hacer preparativos para auxiliar en un parto rápido, espontáneo o precipitado.

La hipertensión se acompaña de un mayor riesgo de separación placentaria repentina. Disminuye la corriente sanguínea al útero, lo cual puede ocasionar la falta de oxígeno y de nutrientes al feto, y por tal motivo, es esencial la valoración del bienestar fetal. En una emergencia, la valoración clínica puede ser difícil, si nadie puede auscultar o observar al feto por medios electrónicos. Otro método para evaluar el bienestar fetal es advertir la frecuencia de sus movimientos. Solicite a la madre que lleve un registro del número de veces que su bebé se mueve durante el día. Un producto sano y bien adaptado debe moverse cuando menos 12 veces al día.

Trabajo de parto y expulsión anormales

El parto disfuncional es todo aquel que no cumple con algunos de los criterios cronológicos en cualquiera de sus fases. Para la enfermera que no está especializada en obstetricia, los criterios que pueden utilizarse para valorar el bienestar de la madre y el feto durante el proceso de trabajo de parto incluyen:

• La mujer no presenta signos de agotamiento.
• Los latidos cardiacos del feto siempre son de 120 a 160 latidos por minuto sin una baja importante en el ritmo durante una contracción o después de ella.
• El movimiento fetal es aparente.

El trabajo de parto puede durar más de 24 horas. Si existen indicaciones del bienestar de la madre y el feto, el plan de atención debe incluir reposo, líquidos, calorías y una actitud paciente. El parto disfuncional se acompaña de una mayor incidencia de complicaciones y muerte del binomio maternofetal. Si no hay evolución del proceso y la madre o el feto muestran signos de malestar, es conveniente enviar a la madre a un área de segunda prioridad.

La presentación de nalgas se acampana de un riesgo tres a cuatro veces mayor para el bebé, que la presentación de vértice o cefálica. El traumatismo del parto y la anoxia debido a la compresión prolapso del cordón son dos factores que explican la mayor tasa de morbilidad y mortalidad perinatal. Cuando se presente un parto de nalgas en una situación de urgencia, la enfermera no debe tratar de manipular, tirar o aplicar otras maniobras al bebé y permitirá que las contracciones naturales expulsen el cuerpecito sin recurrir a tracción o manipulación de ninguna índole. Básicamente no debe tocar al pequeño hasta que éste no haya nacido por completo. La manipulación realizada por alguna persona inexperta en técnicas de este tipo puede ocasionar más mal que bien.

El nacimiento de urgencia en un embarazo múltiple de cierta manera comprende las mismas actividades y criterios que se siguen en un parto de nalgas. Los gemelos nacen de la misma forma que un sólo bebé, es decir, uno a la vez, de tal suerte que se aplique la misma técnica obstétrica21. Sin embargo, los gemelos suelen ser prematuros y uno de ellos a menudo nace en posición de nalgas. De ser posible la parturienta debe ser remitida a un área de segunda prioridad.

La posibilidad de óbito fetal intrauterino es muy grande en desastres naturales y emergencias en las que probablemente la madre haya sufrido lesiones. Una vez que se confirma razonablemente que el feto ha muerto (por ejemplo, pérdida de los latidos cardiacos y cese de movimiento) la enfermera tiene la responsabilidad de apoyar a la madre, en su estado físico y emocional. Debe ser honesta con ella y siempre transmitirle sus sospechas respecto a la condición del bebé. Permita que exprese su pena y desahogue sus emociones. Hay que brindarle todo el apoyo posible y también orientación positiva en tanto afronta la tragedia. Si la enfermera no puede permanecer con ella, habrá que asignar a una persona para que la acompañe en ese lapso.

En los casos en que el bebé nace muerto debe permitirse a los familiares que desahoguen su pena en la forma que ellos prefieran. Ver al pequeño, sostenerlo, besarlo, tomarle fotografías y despedirse de él, se han descrito como actitudes necesarias para que los padres expresen su aflicción.

Quizá los padres deseen bautizar al pequeño. El bautismo puede efectuarlo cualquier persona siempre y cuando lo practique con propiedad. Se realiza al vaciar agua sobre la piel desnuda del bebé(sobre la cabeza, si es posible) en tanto que se pronuncian las palabras rituales "Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo". Esta forma exacta debe ser la que se utilice, pues es la aceptada por mucho de los grupos cristianos que creen en el bautismo.21 Hay que llevar un registro del bautismo que incluya la fecha, el nombre de los testigos y de la persona que llevó al cabo el ritual.

Los signos manifiestos de la muerte del feto son el cese de movimientos por más de 24 horas, y la desaparición de los ruidos cardiacos. Sin datos radiológicos o ultrasonográficos es difícil diagnosticar el óbito con certeza; sin embargo, es razonable depender de la falta de movimientos y de los latidos, si no hay otros medios para determinar lo ocurrido. Algunas veces el parto comienza normalmente y nace el feto muerto sin causar efectos adversos a la parturienta. Sin embargo, el parto quizá no comience espontáneamente, durante semanas o días después del óbito fetal. La retención de un cuerpecito muerto conlleva riesgos, uno de ellos es la aparición de coagulación intravascular diseminada, cuyo peligro aumenta si la madre ha tenido en el útero al feto muerto de dos a seis semanas. La sepsis y las coagulopatías en la madre también son problemas preocupantes conforme aumenta el lapso entre la muerte fetal y el comienzo del parto.

to previous section to next section

Please provide your feedback   English  |  French  |  Spanish