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close this bookSerie Manuales y Guías sobre Desastres, No. 5 - Manejo de Cadáveres en Situaciones de Desastre (OPS; 2004; 207 paginas) [EN] View the PDF document
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close this folderExperiencia peruana en el manejo de cadáveres en situaciones de desastre: incendio de mesa redonda. 29 de diciembre de 2001, lima-perú
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Problemas

El Ministerio Público (Fiscalía y Medicina Legal) no tenía un plan de contingencia para casos de emergencias y desastres cuando ocurrió este evento adverso; se trabajó siguiendo la rutina diaria, lo que significaba lentitud en las identificaciones.

Así mismo, el desconocimiento de algunas autoridades sobre el manejo masivo de cadáveres en situaciones de desastre originaba desorden y caos en las diferentes etapas del estudio pericial, como son el levantamiento del cadáver, el internamiento del cuerpo en la morgue, el registro y la entrega de cadáveres.

El internamiento de los cadáveres no guardó los lineamientos adecuados que ayudaran a su identificación:

• No se adjuntó el oficio de internamiento al acta del levantamiento de cadáver.

• Se trasladaron en bolsas de polietileno color negro, cerradas, con la numeración escrita con plumón sobre un esparadrapo blanco, que se borraba o se desprendía con los líquidos utilizados para sofocar el incendio o por los líquidos de putrefacción.

• No se consignó en los oficios de internamiento de cadáveres el lugar o el área de procedencia de los cadáveres con relación al foco del incendio, lo que hubiera sido de mucha utilidad en la identificación de los cuerpos.

• No existen datos sobre la preservación de evidencias en el lugar de los hechos, por los medios periciales correspondientes.

• Los ambientes físicos de la Morgue Central de Lima resultaron insuficientes para albergar la gran cantidad de cadáveres procedentes de la zona para su necropsia y conservación, así como para almacenar y procesar las muestras obtenidas de estos cuerpos para los exámenes auxiliares necesarios para la identificación.


Al ingreso de los cadáveres, no se efectuó una clasificación (triage) en grupos de:

• reconocibles a simple vista, porque conservaban sus características antropomórficas, o
• irreconocible debido a la alteración de sus características físicas (carbonizados) por la acción del fuego.


Esta clasificación hubiera permitido priorizar las necropsias, optar por realizar primero las necropsias de los cadáveres reconocibles y, quizás, se hubieran tenido más fallecidos identificados, pues al conservar sus características antropomórficas el reconocimiento visual de los familiares o amigos hubiera sido más sencillo.

No se tomaron fotos en el momento de la recepción de los cadáveres. La documentación de las características físicas del cadáver antes de que los fenómenos de putrefacción las alteraran hubiera facilitado la identificación visual, especialmente en los cadáveres no carbonizados que fallecieron por causa de asfixia.

En las fechas en que ocurrió el dantesco incendio de Mesa Redonda, el Instituto de Medicina Legal no contaba con un laboratorio para hacer estudios de ADN.

La falta de coordinación interinstitucional dio origen a un exceso de personal que en muchos casos, cuadriplicaba una misma labor pericial y generaba confusiones y retrasos. Por ejemplo, en un mismo cadáver realizaron exámenes odontológicos peritos pertenecientes a IML, Policía, MINSA, Marina, FAP, etc.

Hubo escasez de personal para otras labores, como en el caso del personal de limpieza permanente de las áreas de necropcia para mantener la higiene y prevenir los accidentes que ocurrieron.

El personal fiscal designado en la sala de necropsias no estaba lo suficientemente preparado, física ni mentalmente, para soportar por largas horas las labores de la necropsia y las emanaciones de fuertes olores de la putrefacción y de los carbonizados, ni para soportar psicológicamente el grave daño producido a mujeres y niños.

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