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close this bookRespuesta de la Salud Pública a las Armas Biológicas y Químicas - Guía de la WHO - Segunda Edición (OPS; 2003; 302 paginas) [EN] [RU] View the PDF document
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1.2 Prevención, protección y terapia

El número de casos sin precedentes, la naturaleza abrupta o súbita del brote y la gravedad y probablemente el curso poco familiar de la enfermedad que resulta de un ataque biológico impondrían cargas exageradas aun a sistemas sanitarios y de urgencias razonablemente bien preparados. Por consiguiente, como sucede en los asuntos ordinarios de salud pública, se debe hacer énfasis en todos los aspectos de las medidas de prevención, un tema tratado en los Capítulos 4 y 5.

La exposición a los agentes biológicos en aerosol se puede reducir en gran parte con una máscara militar para gases debidamente ajustada, con una máscara microbiológica de alta eficiencia para la detención de partículas (tipo HEPA) o trasladándose a un refugio o edificio provisto de filtros para aire o desinfectado. El uso seguro y efectivo de las máscaras exige entrenamiento. Ponerse y quitarse las máscaras o entrar y salir oportunamente de los refugios depende de la alerta oportuna sobre un ataque inminente y de la notificación de cese del peligro de la inhalación. Algunos aspectos de la protección se discuten en los Capítulos 3 y 4.

Tabla A3.1. Agentes biológicos citados de diversas formas como posibles armas para el uso contra humanos

Agente biológico y código alfanumérico de la OMS para la enfermedada que puede causar

Naciones Unidasb (1969)

OMSc
(1970)

BWCd CBM-F
(1992)

Grupo de Australiae
(1992)

OTANf
(1996)

CDCg categoría A
(2000)

Borrador del Protocolo BWCh
(2001)

BACTERIAS (incluye RICKETTSIA y CHLAMYDIA)

             

Bacillus anthracis, A22 (carbunco)

X

X

X

X

X

X

X

Bartonella quintana, A79.0 (fiebre de las trincheras)

     

X

     

Brucella species, A23 (brucelosis)

X

X

X

X

X

 

X

Burkholderia mallei, A24.0 (muermo)

X

X

X

X

   

X

Burkholderia pseudomallei, A24 (melioidosis)

X

X

X

X

X

 

X

Franciscella tularensis, A21 (tularemia)

X

X

X

X

X

X

X

Salmonella Typha, A01.0 (fiebre tifoidea)

X

X

 

X

X

   

Shigella species, A03 (shigelosis)

X

     

X

   

Vibrio cholerae, A00 (cólera)

X

X

 

X

X

   

Yersiniapestis, A20 (plaga)

X

X

X

X

X

X

X

Coxiella burnetii, A78 (fiebre Q)

X

X

X

X

X

 

X

Orientia tsutsugamushi, A75.3 (tifus transmitido por ácaros)

       

X

   

Rickettsia prowazekii, A75 (tifus)

X

X

X

X

X

 

X

Rickettsia rickettsii, A77.0 (fiebre manchada de las Montañas Rocosas)

X

X

 

X

X

 

X

Chlamydia psittaci, A70 (sitacosis)

X

     

X

   

HONGOS

             

Coccidioides immitis, B38 (coccidioidomicosis)

X

X

   

X

   

VIRUS

             

Fiebre hemorrágica de Hantaan/Corea, etc, A98.5

 

X

 

X

X

   

Sin nombre, J12.8

           

X

Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, A98.0

 

X

 

X

X

 

X

Fiebre del Valle Rift, A92.4

 

X

 

X

X

 

X

Enfermedad del virus Ébola, A98.3

     

X

X

X

X

Enfermedad del virus Marburg, A98.4

 

X

 

X

 

X

X

Coriomeningitis linfocítica, A87.2

     

X

     

Fiebre hemorrágica de Junín, A96.0 (fiebre hemorrágica argentina)

     

X

X

X

X

Fiebre hemorrágica de Machupo, A96.1 (fiebre hemorrágica boliviana)

     

X

X

 

X

Fiebre Lassa, A96.2

     

X

X

X

X

Encefalitis transmitida por garrapatas/encefalitis rusa de primavera-verano, A84.0/A84

X

X

 

X

X

 

X

Dengue, A90/91

X

X

 

X

X

   

Fiebre amarilla, A95

X

X

 

X

X

 

X

Fiebre hemorrágica de Omsk, A98.1

       

X

   

Encefalitis japonesa, A83.0

 

X

 

X

     

Encefalomielitis equina del oeste, A83.1

 

X

 

X

   

X

Encefalomielitis equina del este, A83.2

X

X

 

X

X

 

X

Enfermedad del virus Chikungunya, A92.0

X

X

 

X

X

   

O'nyong-nyong, A92.1

 

X

         

Encefalitis equina venezolana, A92.2

X

X

X

X

X

 

X

Variola major, B03 (viruela)

X

X

 

X

X

X

X

Viruela de los micos, B04

     

X

   

X

Viruela blanca (una variante del virus de la variola)

     

X

     

Influenza, J10,ll

X

X

   

X

   

PROTOZOARIOS

             

Naeglaeria fowleri, B60.2 (naegleriasis)

           

X

Toxoplasma gondii, B58 (toxoplasmosis)

 

X

         

Schistosoma species, B65 (esquistosomiasis)

 

X

         

Notas (Tabla A.3.1.)

a Las enfermedades se identifican con el código alfanumérico asignado por la OMS International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems, 10th Revision (ICD-10).

b United Nations, Chemical and bacteriological (biological) weapons and the effects of their possible use: Report of the Secretary-General, New York, 1969.

c World Health Organization, Health aspects of chemical and biological weapons: Report of a WHO group of consultants, Geneva, 1970.

d UN Office of Disarmament Affairs, compilación de declaraciones de información por los Estados signatarios de la CAB de acuerdo con las medidas extendidas de construcción de confianza de la Tercera Conferencia de Revisión, DDA/4-92/BW3 plus Add.1, Add.2 and Add.3, datos de la Sección 2, Past offensive biological R&D programmes, del Formato F, tal y como se archivó por parte de Canadá, Francia, Rusia, el Reino Unido y los Estados Unidos en 1992.

e Documento del Grupo de Australia AG/Dec92/BW/Chair/30 con fecha de junio de 1992.

fNATO Handbook on the Medical Aspects of NBC Defensive Operations, AmedP-6(B), Part II - Biological, 1996.

g Centers for Disease Control and Prevention: Biological and Chemical Terrorism: Strategic Plan for Preparedness and Response. Recommendations of the CDC Strategic Planning Workgroup. Morbidity and Mortality Weekly Report, 2000; 49 (No. RR-4): 1-14.

h Ad Hoc Group of the States Parties to the Convention on the Prohibition, Development, Production and Stockpiling of Bacteriological (Biological) and Toxin Weapons and on their Destruction, document BWC/AD HOC GROUP/56-2, en las p.465-466, el cual está en el Anexo A del Chairman's Composite Text for the BWC Protocol.


Las autoridades reguladoras nacionales han aprobado vacunas contra unos pocos de los agentes de interés, que brindan protección de diverso grado y duración y que son efectivas y suficientemente seguras para uso general contra infecciones naturales. La información sobre las diversas vacunas y sus fuentes de suministro se presenta en la Tabla A3.2.

Dado que las vacunas individuales son específicas para un patógeno en particular, la decisión de embarcarse en una vacunación masiva como profilaxis contra un ataque biológico debe basarse en los criterios de que hay un riesgo serio para una población específica, que se conoce la probable identidad del agente de la amenaza y que la vacuna sería efectiva contra él. Una complejidad adicional es que la susceptibilidad de las cepas de un determinado agente en su forma natural varía y es posible producir artificialmente cepas no susceptibles a la vacuna. Además, deben sopesarse los costos y los recursos que se requieren para un programa de vacunación a gran escala con otras necesidades y, según la vacuna, evaluar los riesgos de reacciones adversas y contraindicaciones en algunos grupos específicos de población. Por último, no existen vacunas aprobadas para uso general contra la mayoría de los agentes de importancia.

La vacunación post-exposición contra los agentes aquí descritos (y los otros agentes enumerados en la Tabla A3.1) tiene valor comprobado solamente en el caso de la viruela, cuya administración probablemente sería de mayor importancia para ayudar a detener la diseminación de la epidemia.

Los antibióticos para la profilaxis en casos de exposición anticipada o sospechada y para la terapia de aquéllos ya infectados pueden ser efectivos en el caso de muchas enfermedades bacterianas y micóticas. La selección apropiada, la búsqueda y el uso de los antibióticos más efectivos requieren la identificación oportuna del agente y de su sensibilidad a antibióticos específicos. Como la mayoría de los signos iniciales de muchas de estas enfermedades de importancia no están descritos, se deben establecer inmediatamente procedimientos de diagnóstico rápido en cualquier instancia en que haya una aparición repentina de casos de una enfermedad inexplicable. Por tanto, se deben hacer preparativos anticipados para el acceso rápido a los laboratorios de referencia locales, regionales, nacionales e internacionales en caso de necesidad. En este sentido, se debe fomentar la adopción de los métodos recientes de diagnóstico por laboratorio, rápidos y confiables, basados en inmunología o en el análisis de ADN específico, para facilitar el tratamiento y la profilaxis oportunos y efectivos de enfermedades infecciosas tanto naturales como deliberadas.

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