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close this bookRespuesta de la Salud Pública a las Armas Biológicas y Químicas - Guía de la WHO - Segunda Edición (OPS; 2003; 302 paginas) [EN] [RU] View the PDF document
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4. Protección colectiva

Con la protección colectiva, a un grupo de personas se les suministra aire que no esté contaminado y se les protege la piel del contacto con los agentes químicos o biológicos sin tener que lidiar con las dificultades asociadas con el equipo de protección individual. La protección colectiva no se ve afectada de ninguna forma por la condición física o mental de los usuarios. También depende menos del nivel de entrenamiento. La protección colectiva puede, por tanto, verse como una forma especial de ingeniería de control y, cuando la situación lo permite, es preferible a la protección individual. Se puede alcanzar por medio de:

1. Refugios o vehículos que no estén específicamente diseñados para la protección contra armas químicas o biológicas.

2. Unidades especialmente diseñadas.


Generalmente, cualquier edificio o vehículo puede ser utilizado hasta cierto punto para proteger contra las armas químicas o biológicas al hacerlo hermético y así prevenir la entrada de dichos agentes. Esto se puede lograr al aplicarle hojas químicamente resistentes y cinta adhesiva a todas las aberturas como ventanas, puertas y conductos de ventilación. Infortunadamente, esto no sólo mantiene alejados los agentes químicos y biológicos, sino también el oxígeno que se necesita para reemplazar el que se está respirando y también atrapa el dióxido de carbono en su interior. Sin embargo, una solución provisional puede por lo menos brindar algún nivel de protección temporal. Dos factores limitan el factor de protección de las adaptaciones provisionales de los edificios o refugios convencionales para contrarrestar las amenazas de armas químicas y biológicas:

1. La resistencia y lo hermético del cierre.
2. El volumen de aire por persona.


Como se mencionó anteriormente, es extremadamente difícil, si no imposible, producir un sistema absolutamente hermético. Los agentes contaminantes penetran el sitio tarde o temprano. Se puede presentar una situación paradójica en la que después de cierto tiempo, la concentración del agente por fuera del refugio haya disminuido naturalmente a un nivel seguro, mientras que quienes todavía están en el interior del refugio siguen expuestos a bajas concentraciones. Esto puede originar un periodo prolongado de baja exposición dentro del refugio comparado con una exposición externa corta de alto nivel para la misma dosis8. Es importante para los que se encuentran dentro del refugio saber cuándo es seguro romper el sellamiento del refugio. En refugios herméticamente sellados, la vigilancia o el control de la dosis tanto dentro como fuera del refugio será, entonces, necesaria. Con el material de sellado equivocado (uno que no sea resistente a los agentes químicos y biológicos) o cierres inadecuados, el nivel de exposición dentro del refugio puede en realidad ser mayor que afuera.

8 La dosis para los vapores y aerosoles es la cantidad de una sustancia por unidad de volumen por unidad de tiempo, por ejemplo, mg/min/m³. Dependiendo de la toxicología de la sustancia, 100 mg/m³ en 1 min puede ser lo mismo que 1 mg/m³ for 100 min.


Otro problema con los refugios herméticos provisionales es la acumulación de dióxido de carbono y el uso del oxígeno disponible Como mínimo, un refugio hermético debería tener un volumen de 10 m3 por persona y por hora (asumiendo que los ocupantes estén descansando, o máxime, que emprendan tan sólo ocasionalmente actividades ligeras). Un periodo más prolongado de ocupación se podría lograr colocando bandejas con cal viva en el suelo (para absorber el dióxido de carbono), pero esto, por supuesto, no suministra ningún oxígeno adicional.

Las unidades o refugios específicamente diseñados normalmente vienen equipados con sellos herméticos o sobrepresurizados con aire no contaminado. El desempeño del sistema de purificación de aire debe ser el apropiado para el volumen del cuarto y la capacidad planeada y una ligera sobrepresurización se debe mantener, preferiblemente para hacer innecesarios los sellos herméticos. El sistema completo necesita inspección y mantenimiento regulares y constantes. Los edificios modernos a menudo se construyen con sistemas de aire acondicionado. Dependiendo de la capacidad de estos sistemas, puede ser posible equiparlos con aire en partículas de alta eficacia (high-efficiency particle air, HEPA) y filtros de carbón, y así proveer un refugio (sobrepresurizado). Se encuentran disponibles excelentes guías sobre la protección de los ambientes de los edificios9.

9 Véase, por ejemplo, Guidance for protecting building environments from airborne chemical, biological, or radiological attacks, publicado por los Centers for Disease Control and Prevention en los Estados Unidos, disponible en línea en http://www.cdc.gov/niosh/bldvent/2002-139E.html.


Aunque varios factores hacen preferible el uso de la protección colectiva, existen las siguientes desventajas:

1. Costo.
2. Disponibilidad en caso de necesidad.
3. Restricción de la movilidad.


Solamente algunos países en el mundo pueden tener medios para proporcionar a toda - o casi a toda - la población refugios adecuados contra los agentes químicos y biológicos. Suecia y Suiza son dos ejemplos de países que lo han hecho. La inversión se determina no sólo por los costos de construcción y mantenimiento, sino también por la pérdida de espacio para otros fines o propósitos. En Suecia, por tanto, los refugios se deben construir de tal forma que puedan ser utilizados para otros fines en tiempos de paz (por ejemplo, como salas de música en las escuelas o salones de juego en las guarderías infantiles). La gente debe poder llegar al refugio en un tiempo razonable después de que se haya impartido la señal de alarma. Si los coge a campo abierto, los procedimientos de entrada al refugio que impidan la contaminación pueden ser muy complicados y requerir tiempo y recursos (por ejemplo, esclusas de aire, facilidades de descontaminación, cambio de ropa, etc.). También es claro que el personal no podrá entrar y salir libremente del refugio para realizar tareas a campo abierto a no ser que el refugio cuente con las facilidades necesarias. En consecuencia, los refugios protegidos, generalmente son adecuados únicamente para personal que no tiene que llevar a cabo tareas a campo abierto. Otra forma de protección colectiva es suministrada por los vehículos protegidos contra las armas químicas y biológicas. Estos vehículos tienen sus propios sistemas de ventilación con filtro. Sin embargo, los usuarios necesitan entrenamientos prolongados en los procedimientos de entrada y salida con el fin de prevenir la diseminación de la contaminación en su interior.

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