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close this bookGuía de Preparativos de Salud Frente a Erupciones Volcánicas - Módulo 2: Protección de los Servicios de Salud Frente a Erupciones Volcánicas (OMS, OPS; 2005; 82 paginas) View the PDF document
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close this folderCapítulo 1: Los servicios de salud frente a la amenaza volcánica
View the document1. La amenaza volcánica y la vulnerabilidad de los servicios de salud
View the document2. Análisis de la vulnerabilidad de hospitales y la red de servicios de salud
open this folder and view contentsCapítulo 2: Los servicios de salud planifican la gestión del riesgo volcánico
open this folder and view contentsCapítulo 3: Plan hospitalario de contingencia para eventos volcánicos
open this folder and view contentsAnexos
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2. Análisis de la vulnerabilidad de hospitales y la red de servicios de salud

Los hospitales requieren consideraciones especiales desde el momento de su concepción para garantizar la prevención y mitigación de riesgos.6 El análisis de la vulnerabilidad es particularmente importante debido a estos factores: la complejidad del establecimiento; el papel que debe cumplir ante situaciones de desastre (preservación de la vida y la salud, especialmente en el diagnóstico y tratamiento de lesiones y enfermedades); y sus características de ocupación (población permanente y flotante, compuesta por pacientes internos y ambulatorios, funcionarios y visitantes).

6. Organización Panamericana de la Salud. Fundamentos para la mitigación de desastres en instalaciones de salud. Washington D.C., 1999. pp.14-16.


Recomendaciones para el análisis de la vulnerabilidad de los servicios de salud frente al riesgo volcánico

• Se debe analizar la vulnerabilidad de las instalaciones e implementar las medidas de mitigación que ese estudio determine. Si esto no es posible, los planes de emergencia deben ajustarse a la vulnerabilidad existente.

• Posteriormente a la emergencia o desastre debe evaluar los daños y actualizar el análisis de vulnerabilidad de acuerdo con las nuevas circunstancias, para tomar las decisiones adecuadas.

• Los planes de contingencia deben actualizarse periódicamente, pues la vulnerabilidad está directamente relacionada con la amenaza a la que está expuesto el establecimiento, y en el caso de la actividad volcánica, la amenaza es cambiante y variada.

• Se debe considerar también la red de servicios de salud de manera integral.


Un establecimiento de salud puede ser vulnerable directa e indirectamente, dependiendo de: su ubicación en el mapa de peligro volcánico; su preparación para atender los efectos causados a su infraestructura; así como su capacidad para responder a la demanda de atención de pacientes generada por la emergencia.

La vulnerabilidad física de las instalaciones de salud debe establecerse de manera prioritaria para que las acciones de planificación sean sustentadas en la realidad de los servicios de salud, pues de nada servirían excelentes planes de emergencia si por efecto del desastre, las áreas criticas del hospital colapsan o el sistema de referencia y contrarreferencia queda inhabilitado por falta de sistemas de comunicación y medios de transporte.

Teniendo en cuenta la importancia de contar con la infraestructura hospitalaria funcionando para la atención de la emergencia o desastre y con el fin de que el sector de la salud pueda dar una eficiente respuesta, es necesario que la administración del hospital o establecimiento de salud, realice los respectivos estudios de la vulnerabilidad estructural, no estructural y funcional, y la vulnerabilidad de los servicios.7

7. Organización Panamericana de la Salud. Fundamentos para la mitigación de desastres en instalaciones de salud. Washington D.C., 1999. p.20.


Vulnerabilidad estructural

Se refiere a la estructura física del establecimiento y a las características de seguridad o inseguridad que ofrece. Evalúe la posibilidad de afectación de elementos estructurales (cimientos, columnas, muros portantes, vigas, diafragmas, entrepisos, placas) que son los encargados de resistir el peso del edificio, así como las cargas provocadas por sismos, acumulación de ceniza volcánica y otras acciones ambientales.8

8. Organización Panamericana de la Salud. Conferencia internacional sobre mitigación de desastres en instalaciones de salud. 1996.


Las instalaciones deben contemplar normas de sismo resistencia y de mantenimiento de la edificación para minimizar el deterioro de las estructuras y prolongar la vida útil de la construcción. Esta evaluación requiere de la participación de profesionales de ingeniería estructural, ingeniería civil y arquitectura.

Vulnerabilidad no estructural

Evalúe la posibilidad de afectación de aquellos componentes de un edificio que están unidos a las partes estructurales. Elementos arquitectónicos como cielos, fachadas, ventanas, puertas cerramientos, tabiques; las líneas vitales de funcionamiento como agua, energía, comunicaciones, calefacción, aire acondicionado, suministro de gases, combustible; y todos los elementos que están dentro de las edificaciones como equipos médicos, mecánicos e hidráulicos, muebles y otros enseres.9

9. Organización Panamericana de la Salud. Fundamentos para la mitigación de desastres en instalaciones de salud. Washington D.C., 1999. pp.4-20.


El daño o pérdida de algunos elementos no estructurales podría resultar en un serio trastorno en la prestación del servicio; aun cuando no exista un riesgo directo para las personas, sí lo habría en forma indirecta a través de la pérdida de la operación del equipo o sistema.

Por ejemplo: la presión negativa en salas de cirugía puede alterarse con el ingreso de partículas de ceniza desde el exterior; los generadores eléctricos pueden recalentarse si se los protege de la caída de cenizas sin tener en cuenta la ventilación de los equipos.

Para analizar la vulnerabilidad de los elementos no estructurales es importante determinar su disponibilidad en cantidad y tiempo, la resistencia a los efectos volcánicos, y la existencia de opciones para garantizar el elemento o la línea vital.

El análisis de la vulnerabilidad de los establecimientos de salud debe considerar algunos aspectos: la vulnerabilidad estructural, es decir los elementos encargados de resistir el peso del edificio; la vulnerabilidad no estructural, esto es los elementos arquitectónicos, los equipos y las líneas de funcionamiento; y la vulnerabilidad funcional, que se refiere a los procesos de la prestación de servicios de salud, su gestión y su administración.

Vulnerabilidad funcional

El efecto de una crisis volcánica obliga a modificar el funcionamiento de los establecimientos de salud de la zona involucrada (procesos de atención, administrativos, logísticos y de organización). Estos cambios y adaptaciones deben ser específicos para el evento (tipo, magnitud, intensidad y duración de la erupción volcánica), para el lugar, la población y la infraestructura expuesta a los peligros volcánicos; estos aspectos deben correlacionarse con la información epidemiológica, morbilidad, mortalidad y en general con el diagnóstico de salud de la región.

El análisis de la vulnerabilidad funcional permite establecer las condiciones que le permitan al establecimiento de salud, anticiparse, resistir, responder y retornar a su estado normal de operación. Estas condiciones se relacionan con los procesos que se siguen en la prestación de los servicios de salud, su gestión, su administración -organización del establecimiento de salud, el programa médico arquitectónico- y la coordinación con las otras entidades de la red de salud a la que pertenece.

Evalúe la vulnerabilidad funcional tomando en cuenta los siguientes aspectos: la distribución y relación entre los espacios arquitectónicos y los servicios médicos y de apoyo al interior de los hospitales; los procesos administrativos (contrataciones, adquisiciones, rutinas de mantenimiento, etc.); y los aspectos organizativos.

Evalúe también la accesibilidad, señalización y movilización del edificio, planes de emergencia, organización y preparación de la respuesta.

Una adecuada zonificación y relación entre las áreas que componen el establecimiento puede favorecer tanto a un adecuado funcionamiento en condiciones de normalidad, como también en casos de emergencia y desastres. La relación de las áreas de consulta externa, exteriores y urgencias, así como la concepción de un área de servicios generales, con condiciones especiales de operación y protección, pueden garantizar la atención y evitar un colapso funcional, que se puede presentar aun en casos en que la edificación no haya sufrido daños severos.10

10. Organización Panamericana de la Salud. Fundamentos para la mitigación de desastres en instalaciones de salud. Washington D.C., 1999. p.21.


Vulnerabilidad de la red de servicios

El sector salud es responsable del funcionamiento de los servicios de salud durante un desastre, y su labor es asegurar la máxima posibilidad de atención a la población afectada, con el objetivo de salvar vidas, en las mejores condiciones de atención posibles, y con criterios de calidad.

Entre los principales puntos que hacen más vulnerable la red de servicios de salud tenemos:

• Desconocimiento de la amenaza y carencia de comunicación con los responsables técnicos que evalúan y monitorean la amenaza.

• Desconocimiento de las capacidades instaladas de la red y sus deficiencias.

• Inexistencia de un adecuado sistema de información, tanto epidemiológico, como de oferta y demanda en salud.

• Falta de coordinación entre los actores involucrados, tanto al interior de la red como al exterior de la misma, organización, comunicaciones, sistemas de traslado.


La adecuada atención en salud requiere de una institución que conozca la amenaza, planifique las acciones frente a los posibles escenarios de la erupción volcánica de acuerdo con sus capacidades y necesidades, y coordine con los diferentes actores de la red la organización de sus sistemas de apoyo (comunicaciones, logística, referencia y contrarreferencia, vigilancia epidemiológica) para reaccionar en forma oportuna y eficiente ante la demanda de servicios por parte de la población afectada.

Los aspectos que debe considerar para el análisis de la vulnerabilidad de la red de servicios son: la organización de la red de salud; los accesos viales y las vías de evacuación; las comunicaciones y sus posibles alternativas, y la organización comunitaria.

En estos preparativos se debe tener en cuenta que las emisiones del volcán afectarán de diferente manera a los establecimientos de salud, ya sea porque no se contempló la amenaza o porque se decidió asumir ese “riesgo aceptable” y mantener el hospital allí para dar cobertura a una población que no se va a trasladar, aunque la posibilidad de evacuación sea la opción más recomendable; con lo cual es posible que en un área geográfica amplia de influencia del volcán, algunos hospitales o centros de atención en salud se vean más afectados que otros.

También, puede darse el caso de establecimientos de salud que se comporten como la única alternativa de asistencia, en una zona que ha quedado aislada por daño a la infraestructura vial (colapso de puentes, bloqueo de carreteras). Si ésto ha sido previsto por la red le permite proveerse a tiempo de los insumos y recursos necesarios para seguir funcionando.

Los aspectos propios de la red de servicios que deberá tomar en cuenta para el análisis de la vulnerabilidad por amenaza volcánica son:

a. Organización de la red de salud

La red de salud se entiende como la interrelación de:

1. La red hospitalaria constituida por las entidades de salud de todos los niveles de complejidad, públicos y privados que prestan servicios en un área determinada y que cumplen parámetros y se ajustan a un modelo asistencial.

2. La red de atención prehospitalaria constituida por los sistemas de traslado, públicos o privados, de entidades oficiales o humanitarias que brindan servicios de atención de primeros auxilios y traslado.

3. Los sistemas de información y comunicaciones.

4. Los sistemas de apoyo logístico y suministros.

5. Los sistemas de referencia y contrarreferencia, procedimientos de referencia de pacientes de acuerdo a la disponibilidad de recursos y capacidad de resolución.


En caso de una erupción volcánica, las condiciones del servicio de salud en la zona de influencia del volcán pueden impedir la operación de un centro de asistencia o bien modificar su rol.

b. Accesos viales

El acceso a los servicios por parte de los pacientes y el personal sanitario es una de las limitantes principales que hay que tener presente, cuando se trabaja en la mitigación de la vulnerabilidad. Ubique en los mapas las principales vías de desplazamiento y evacuación, la capacidad promedio de flujo y los sitios críticos habituales, así como aquellos tramos viales que podrían ser afectados por la amenaza volcánica; considere la posibilidad de construir vías alternas.

c. Comunicaciones

Evalúe la cobertura y vulnerabilidad de los medios de comunicación tales como telefonía fija, celular, satelital y redes de radiocomunicaciones que puedan ofrecerse como recurso de comunicación en la emergencia o desastre. Planifique medios alternativos como radioaficionados, emisoras comunitarias y proyecte su uso para apoyar los procesos educativos en la comunidad.

Los sistemas de comunicación son vitales para la respuesta, pues su déficit aumenta la vulnerabilidad de la red. Adecuados sistemas de comunicación e información permiten la relación entre las instituciones y los sistemas operativos, lo que garantiza su funcionalidad.

d. Preparación y organización comunitaria

Las comunidades y las familias son quienes desarrollan las primeras acciones de respuesta en los desastres, proporcionan información de los daños para las respectivas evaluaciones, adoptan medidas de protección individual y colectiva. Además la percepción del riesgo volcánico por parte de las comunidades puede facilitar o dificultar la toma de decisiones y la puesta en práctica de las acciones dispuestas por las autoridades locales.

Elabore un censo de las comunidades que pueden resultar afectadas por la crisis volcánica, ubíquelas en el mapa de riesgo volcánico, determine su vulnerabilidad, sus recursos y capacidades, e implemente planes de vigilancia epidemiológica, salud mental y programas de capacitación para mejorar su organización y preparación para desastres (primeros auxilios, brigadas de socorro comunitarias con dotación básica, conocimiento del riesgo volcánico y de las medidas para protegerse, identificación de vías de evacuación y zonas de seguridad, información acerca de la red de servicios de salud y su funcionamiento durante la crisis volcánica, etc.).

Una comunidad organizada, con conocimientos de la amenaza volcánica, capacitada en el desarrollo de acciones de prevención, mitigación y preparativos, que fomenta hábitos saludables, es una comunidad que trabaja para disminuir su vulnerabilidad y de la red de salud. Se autosocorre, soluciona los problemas menores y no congestiona los centros de atención con casos leves, acata las decisiones y verifica el cumplimiento de los lineamientos sanitarios.

Escenarios de riesgo

“En colaboración con los vulcanólogos, las autoridades de preparación en desastres deben desarrollar un rango de escenarios que contemple desde las más pequeñas hasta las mayores erupciones posibles, junto con el evento más probable. Este último escenario se debe usar como base de la planificación de emergencias”.11

11. Noji, Eric K. Impacto de los desastres en la salud pública. Organización Panamericana de la Salud. Bogotá, 2000.


La organización comunitaria es esencial. Una comunidad organizada que conoce las amenazas y está preparada para las acciones de prevención, mitigación y respuesta, disminuye sustancialmente la vulnerabilidad de la red de salud.

Los establecimientos hospitalarios, y en general la red de servicios de salud, deben elaborar, probar, evaluar y ajustar sus respectivos planes de contingencia frente al riesgo volcánico, basados en los diferentes escenarios de riesgo, tanto de la infraestructura en salud, como de la población en general. Para este efecto, utilice los mapas o sistemas de georeferenciación, cruce sobre el mapa de amenaza volcánica los diferentes elementos vulnerables para tener una visión gráfica y global del riesgo.

Es muy importante la disponibilidad y retroalimentación de información entre la red hospitalaria, la red prehospitalaria y la red de suministros-logística, así como la coordinación interinstitucional pública, privada y la población.

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