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close this bookGuía de Preparativos de Salud Frente a Erupciones Volcánicas - Módulo 5: La Comunicación Frente a Erupciones Volcánicas (OMS, OPS; 2005; 87 paginas) View the PDF document
View the documentAgradecimientos
View the documentIntroducción general a la Guía
View the documentIntroducción al módulo 5
View the documentObjetivos del módulo 5
close this folderCapítulo 1: La comunicación y la gestión del riesgo
View the document1. Conceptos básicos
View the document2. El papel de la comunicación en las instituciones del sector salud
View the document3. Los ámbitos de la comunicación interna
View the document4. Comunicación externa: las alianzas
open this folder and view contentsCapítulo 2: Planificación de la comunicación en salud frente al riesgo volcánico
open this folder and view contentsCapítulo 3: La comunicación en la crisis volcánica: recomendaciones prácticas
open this folder and view contentsAnexos
 

4. Comunicación externa: las alianzas

La institución existe dentro de un contexto, nunca está aislada, es parte de un conjunto de relaciones que influyen en el comportamiento interno. Cuando esta condición está clara es posible hablar de una coordinación interinstitucional, la cual permite que varias organizaciones concentren su acción en un área específica, apoyando y apoyándose en otras instituciones para que no se dupliquen los esfuerzos.

Este escenario de la comunicación se concreta en las alianzas que la institución establece con públicos externos, con comunidades y con otras instituciones, llamadas alianzas interinstitucionales.

Gestionar las relaciones interinstitucionales implica el contacto y la relación entre las instituciones, es decir, generar un sistema de comunicación que permita un continuo y oportuno intercambio de información de acuerdo con los componentes de la gestión del riesgo. Esta coordinación permite el análisis conjunto de los factores de riesgo para optimizar los siguientes aspectos: la toma de decisiones, la posibilidad de construcción de relaciones horizontales, la definición de responsabilidades, limitantes y funciones de las organizaciones, y un manejo adecuado de los recursos disponibles.

Para generar un sistema de comunicación apropiado, las alianzas estratégicas más importantes del sector salud, en la gestión del riesgo volcánico son:

Alianzas con institutos científicos

El sector salud necesita coordinar acciones y obtener información para hacer más efectivo el cumplimiento de sus responsabilidades frente al riesgo volcánico. Los institutos científicos encargados de la vigilancia y el monitoreo de los volcanes son una fuente fundamental, pues proporcionan la información indispensable con la cual el sector salud formula y activa los planes para la gestión del riesgo por amenaza volcánica.

Gestionar las relaciones interinstitucionales implica generar un sistema de comunicación con un continuo y oportuno intercambio de información, que permita el análisis conjunto de los factores de riesgo, optimizando la toma de decisiones, la definición de responsabilidades y un manejo adecuado de los recursos disponibles.

Los institutos científicos “informan acerca del tipo de señales volcánicas que algunas veces conducen a una erupción, porque si ellos no dan el aviso requerido y una erupción ocurre, las consecuencias serían muy serias”.5

5. Mora, Héctor. Información y comunicación con institutos científicos. Manizales, 2004.


El sector salud debe establecer alianzas con los organismos científicos de manera permanente. Algunas condiciones relacionadas con la información que entregan estos institutos científicos y que el sector salud tiene que tener presente, son las siguientes:

• Los científicos utilizan varios métodos para monitorear el volcán y determinar si erupcionará y en qué momento aproximado. Los métodos para pronosticar las erupciones volcánicas se basan principalmente en las mediciones de los cambios que genera el magma emergente, en los índices de temblores, hinchamiento del suelo, emisión de gases, variaciones del pulso gravitacional y otras propiedades físicas. El personal del sector salud necesita recordar que la información se basa en probabilidades y no en certezas, por lo que se podrían generar falsas alarmas. Es esencial considerar que el pronóstico volcánico no es exacto y que no todas las reactivaciones volcánicas provocarán una erupción.

• Los institutos científicos generan información sobre el comportamiento pasado y presente de los volcanes más cercanos. Esta información permite analizar los probables efectos sobre la salud de las personas y las principales medidas para enfrentarlos.

• El sector salud necesita distinguir entre declaraciones que anuncian un peligro inmediato (horas o días) y aquellas que corresponden solamente a una eventual amenaza (años futuros, décadas o siglos). Si estas distinciones no están claras, se puede generar una gran confusión. Por esta razón, es muy importante que los científicos responsables de definir los probables comportamientos de un volcán y el impacto de la erupción, presenten sus informes en un lenguaje sencillo y sin ambigüedad.

• Durante una crisis es importante que el equipo científico sea claro y paciente. Si un mensaje no es entendido deberá repetirse de distintas maneras y tan seguido como sea necesario, hasta que su significado se haya comprendido completamente.

• Generalmente, cuando se altera la tranquilidad de un volcán que ha permanecido dormido durante mucho tiempo es muy difícil pronosticar cuándo puede ocurrir una erupción y, si ésta ocurre, cuál será su intensidad y su comportamiento probable. Por esto, los planes y procedimientos necesitan ser lo suficientemente flexibles para ser adaptados a condiciones rápidamente cambiantes.


Alianzas con los medios de comunicación

Los medios de comunicación (radio, prensa, televisión) tienen una participación fundamental durante una situación de erupción volcánica, y muchas veces la información efectiva puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Por eso, en los momentos de calma, se debe promover acuerdos con los medios de comunicación en todos los niveles: con los directivos, editores y reporteros de prensa, radio, televisión y medios comunitarios. Esto permitirá contar con ellos para la difusión de mensajes en las diferentes fases de la gestión del riesgo.

Si bien los acuerdos y las alianzas con los medios deberían establecerse antes de la erupción volcánica, hay que reconocer que solo durante la emergencia éstos mostrarán una mayor apertura para que el sector salud difunda sus mensajes. Esta realidad plantea un reto para las organizaciones del sector salud involucradas en la gestión del riesgo: construir la credibilidad como fuente de información ante los medios y fortalecer el sentido de interdependencia con periodistas y directores, desde antes de la ocurrencia de un evento volcánico.

Esta relación se puede estrechar mediante actividades permanentes de socialización, capacitación e información, organizadas por las instituciones del sector salud para abordar el tema del riesgo volcánico y la salud, concertar el lenguaje que se debe utilizar en situaciones de desastre y el contenido de los mensajes de acuerdo con los niveles de alerta. Estos espacios permiten que el personal de salud y el de los medios de comunicación socialicen sus necesidades, procedimientos e intereses en relación a la comunicación durante emergencias volcánicas.

El sector salud debe conocer la operación, las características y especificidades de los diferentes medios de comunicación para establecer alianzas sólidas con ellos y sacar el máximo provecho de su actividad informativa (ver el Anexo No.2: Principales formas de comunicación, pág.68).

En términos generales, para mantener una relación fluida con los medios de comunicación, el sector salud deberá tener en cuenta que:

Los medios de comunicación masiva (radio, prensa y televisión) tienen una participación fundamental durante una erupción volcánica, y muchas veces la información efectiva puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Se deben promover acuerdos antes de la erupción volcánica con los directivos, editores y reporteros.

 

• Los medios suelen tener una agenda apretada. Los reporteros deben recopilar y preparar información en horarios muy limitados, esto implica que las instituciones de salud respeten y cumplan con las horas y fechas acordadas para entrevistas, ruedas de prensa y otras reuniones. Si el evento lo permite, envíe las invitaciones a los medios de comunicación al menos con dos semanas de anticipación. Sea breve en sus presentaciones y entregue material escrito o digital sobre aquellos temas que requieran información más amplia y precisa (ver el Anexo No.6: ¿Cómo organizar una conferencia de prensa?, pág.80).

• Los medios de comunicación dependen de sus públicos, de manera que seleccionan la información con este criterio, buscando transmitir los mensajes que más impactan e interesan a las audiencias. Presente sus boletines de prensa e informes de manera que los datos tengan un interés general, sean actuales, novedosos y útiles para quienes lo recibirán. Solo entregue información que pueda sustentar o verificar. Nunca recurra al sensacionalismo (ver el Anexo No. 4: Boletín de prensa, pág.74).

• Los medios de comunicación necesitan cautivar a sus audiencias con elementos de interés. Cuando la actividad volcánica es mínima o nula, invite a personajes reconocidos para que asistan a las actividades programadas sobre gestión del riesgo (como simulaciones, seminarios, conferencias, demostraciones, etc.).

• Los medios requieren información constante durante la situación de crisis. Si el sector salud proporciona información veraz, clara, concisa y oportuna a los medios de comunicación, está asegurando la difusión de sus mensajes; de lo contrario los medios buscarán otras fuentes de información.

• Los medios tienen la responsabilidad social de informar con calidad, pero en su afán por la noticia pueden tergiversar la información. Siempre haga un seguimiento de los boletines, entrevistas y declaraciones que el sector salud o su institución entrega a los medios y la forma como éstos los transmiten. Archive copias de cada mensaje enviado para evaluar el proceso comunicativo de la institución y para solicitar rectificaciones si es necesario.

• Solamente algunos miembros de los medios de comunicación están capacitados en el tema de los desastres y su conocimiento suele ser superficial. Aproveche los períodos de calma para preparar anticipadamente un conjunto de mensajes que serán difundidos en el momento oportuno; por ejemplo: recomendaciones para el cuidado de la salud después de una erupción volcánica. Este material estará listo para entregar a los medios de comunicación -como a las comunidades, organizaciones, entidades, etc.- en cualquier momento y así reducirá la probabilidad de que se difundan informaciones apresuradas, imprecisas o mal enfocadas.


Alianzas con agentes educativos y otros sectores sociales

Una comunidad organizada, capacitada y bien informada es un sujeto activo, capaz de desenvolverse eficazmente ante un evento volcánico. La comunicación educativa es un proceso que puede generar importantes transformaciones sociales orientadas a la reducción del riesgo ante eventos volcánicos; es una estrategia para formar poblaciones capaces de reducir la vulnerabilidad y de enfrentar eficazmente los efectos del desastre. En los procesos educativos participan diversas instituciones: sector educativo, gobiernos locales, organizaciones sociales, organismos no gubernamentales, instituciones públicas y privadas involucradas en la gestión del riesgo.

Estas alianzas estratégicas permiten desarrollar propuestas en la localidad o en la región, lo que amplía e incrementa la acción del sector salud especialmente en el ámbito de la socialización comunitaria, fundamental en la preparación y en la respuesta a la emergencia volcánica.

El propósito es contar con agentes sociales entrenados y en contacto permanente con las instituciones para horizontalizar las acciones y aumentar la capacidad de acción en la preparación y la respuesta ante las erupciones volcánicas.

Los procesos educativos desarrollan aptitudes, actitudes y conocimientos para que la población implicada alcance una comprensión cabal de un fenómeno volcánico posible o probable, las medidas para su prevención y las principales acciones para reducir su impacto. Se trata de fomentar actitudes ciudadanas para prevenir los efectos de una erupción volcánica, más que para remediarlos; es decir, se debe incentivar una cultura de la prevención. Las acciones tendientes a conseguir este propósito son:

• Procesos educativos a largo plazo que comienzan cuando los volcanes están en reposo y se prolongan en las diferentes fases de la gestión del riesgo volcánico. El éxito depende se su permanencia y continuidad.

• Inclusión de medidas para prevenir los efectos de las erupciones volcánicas en la salud de las personas, tanto en los niveles educativos formales (mediante la inclusión de objetivos y contenidos en el currículo educativo de escuelas, colegios y universidades) como en los espacios informales.

• Desarrollo de procesos permanentes de comunicación educativa para lograr una participación efectiva de la población en las acciones de preparación, respuesta y recuperación.

• Producir material educativo de alta calidad científica, metodológica y didáctica para uso de diferentes grupos de la comunidad.

• Incentivar la utilización de las nuevas tecnologías de información y comunicación como: correo electrónico, página web, bibliotecas virtuales, simulaciones, etc., para divulgar acciones preventivas que permitan contrarrestar los efectos de las erupciones volcánicas en la salud.

• Involucrar permanentemente a los educadores del sector salud en procesos de comunicación educativa con la población en general.

• Promover procesos de comunicación alternativa como concursos, desfiles, periódicos murales, simulacros, eventos masivos, etc.


Los procesos de comunicación educativa desarrollan aptitudes, actitudes y conocimientos para que la población implicada alcance una comprensión cabal de un fenómeno volcánico posible o probable, las medidas para su prevención y las principales acciones para reducir su impacto.

Finalmente, el apoyo económico y político es determinante para que el plan tenga sostenibilidad en el tiempo, por lo cual es necesario incluir a los sectores económicos y a la clase política. Además, su participación fortalece la capacidad de movilización conjunta de los actores sociales. Para lograr su participación es importante organizar encuentros donde se presente de manera clara la información técnica y operativa orientada a la búsqueda de respaldos financieros y compromisos sociales que amplíen la movilidad y cobertura de las acciones, en las diferentes fases de la gestión del riesgo.

 

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