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cerrar este libroRespuesta de la Salud Pública a las Armas Biológicas y Químicas - Guía de la WHO - Segunda Edición (OPS; 2003; 302 paginas) [EN] [RU] Ver el documento en el formato PDF
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Ver el documento1. Introducción
abrir esta carpeta y ver su contenido2. Manejo de la reducción del riesgo
cerrar esta carpeta3. Protección individual
cerrar esta carpeta3.1 Protección respiratoria
Ver el documento3.1.1 Instrumentos o mecanismos para la purificación del aire
Ver el documento3.1.2 Instrumentos o mecanismos para suministro de aire
Ver el documento3.2 Protección de la piel
Ver el documento3.3 Casos especiales
abrir esta carpeta y ver su contenido4. Protección colectiva
abrir esta carpeta y ver su contenidoApéndice A 4.1: Problemas relacionados con la protección
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abrir esta carpeta y ver su contenidoAnexo 6: Fuentes de información
Ver el documentoAnexo 7: Afiliación de los estados miembro de la OMS a los tratados internacionales sobre armas químicas y biológicas
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3.1.1 Instrumentos o mecanismos para la purificación del aire

Los instrumentos o mecanismos para la purificación del aire (como las máscaras para filtración) remueven los gases, vapores o aerosoles del aire inhalado. Claramente, no pueden proteger contra la deficiencia de oxígeno y su capacidad protectora depende de la capacidad del filtro2 y de su selectividad3 para diversos contaminantes. En el caso de armas biológicas, cualquier filtro de aerosoles retiene físicamente los contaminantes (aunque no siempre lo suficiente), pero los filtros para los agentes químicos pueden requerir materiales de adsorción específicamente diseñados para cierto producto químico o grupo de productos químicos4. Los cartuchos5 producidos según las especificaciones militares generalmente remueven agentes biológicos y químicos conocidos, pero los cartuchos industriales puede que no se ajusten para todos los tipos de agentes químicos. En los cartuchos modernos, se combina un filtro de aerosoles con un filtro de carbón activado para así remover polvos, nieblas y vapores o gases. Se pueden presentar dos problemas importantes con los respiradores con filtro:

1. La capacidad de filtración puede no ser la adecuada para el tipo y la cantidad del contaminante.

2. El cierre facial puede que no sea lo suficientemente ajustado.

 

2 La cantidad de contaminación que un filtro puede contener sin un escape.

3 La capacidad de un filtro para proteger contra uno o más productos químicos diferentes.

4 Los problemas con la adsorción de ciertos productos químicos tóxicos, como el cianuro de hidrógeno o el perfluoroisobutano (PFIB), son bien conocidos.

5 El cartucho del filtro unido a una máscara o respirador.


El problema de la selectividad se puede resolver con el uso de cartuchos de especificaciones militares, las cuales son aptas para la mayoría de los agentes potenciales químicos y biológicos. Sin embargo, aun los mejores cartuchos pueden ser sobrepasados por concentraciones muy altas de gases y vapores o, incluso, por taponamientos mecánicos por polvo inofensivo, lo cual aumenta a niveles insoportables la resistencia a la respiración. Un problema más serio es la eficacia del sellamiento del respirador contra la cara del usuario. Aun el mejor filtro no protege a la persona cuando el aire sin filtrar atraviesa el cartucho debido a un sellamiento facial inadecuado. En la práctica de la higiene y seguridad industrial, por tanto, el factor de protección es a menudo varias veces inferior que el factor de protección teórico (o aun el comprobado) del cartucho. No sólo el tipo de respirador (pieza de boca, media máscara, máscara completa de cara o capucha), sino también la competencia del usuario, el vello facial y otros factores prácticos pueden reducir significativamente el nivel de protección.

Aun cuando el usuario esté bien entrenado, no tenga vello facial y el respirador quede bien ajustado, el aumento de la respiración causa una baja presión dentro de la máscara durante la inspiración, disminuyendo potencialmente la protección. El uso de respiradores asistidos de corriente, en los cuales un ventilador con corriente eléctrica (unidad sopladora) se usa para producir una presión ligeramente aumentada dentro del respirador, puede resolver parcialmente este problema. Los respiradores de pila también se pueden diseñar como capuchas, que cubran completamente la cabeza del usuario y que no necesiten un sellamiento que ajuste firmemente en la cara, así se asegura «una talla única». Sin embargo, las inhalaciones extremamente profundas pueden causar una baja presión y el paso del aire a través del cartucho se puede aumentar solamente hasta cierto punto sin disminuir el efecto de filtración. Además, los problemas de logística (pilas, mantenimiento, etc.) y el costo relativamente alto de los respiradores de pilas los hace más apropiados para grupos específicos de personal, como el personal médico que se encuentre tratando pacientes potencialmente contaminados. Se debe recordar también que el ruido del ventilador, en algunos diseños, puede dificultar la comunicación y plantear una dificultad adicional al usuario.

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